Primavera y alergias, dúo indeseado

Primavera y alergias, dúo indeseado

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ABC

Las zonas ajardinadas, caldo de cultivo para los alérgicos

POR TERE COELLO

SANTA CRUZ. Faltan apenas unos días para que la primavera dibuje una nueva estampa en el paisaje canario. Pero la llegada de la nueva estación no será agradecida por todos, ya que con el florecer de sus montes y jardines aparece un enemigo para miles de personas: el polen y las alergias.

En Canarias, según un estudio realizado por la Unidad de Alergología del Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria (Hunsc), el 30 por ciento de la población está afectada por algún tipo de alergia y de esta cifra, que ronda los 600.000 canarios, el 6 por ciento sufre de alergia al polen, la segunda causa de proceso alérgico en las Islas. En la Unidad de Alergología del Hunsc se atiende cada año una media de 2.000 enfermos nuevos y de estos, 300 son alérgicos al polen.

Son los números de quienes sufrirán especialmente las consecuencias de los últimos meses. Desde la Agencia Estatal de Meteorología en Tenerife señalan que este invierno ha sido el más frío desde hace quince años y uno de los más húmedos desde hace tres décadas.

A las precipitaciones que han regado Canarias se suma también la nieve que ha cubierto, al menos durante tres veces este año, el Parque Nacional del Teide en Tenerife, el Roque de los Muchachos en la isla de La Palma y en la isla de Gran Canaria el Pico de Las Nieves.

Las lluvias caídas han propiciado que casi todos los embalses tengan su capacidad cubierta al cien por cien. con lo que, desde distintos cabildos, como es el caso de Tenerife, La Gomera, el Hierro y La Palma, han indicado que probablemente no existirán problemas para el regadío durante el verano.

Es por ello que Canarias entera, salvo contadas excepciones, presenta un gran manto verde en sus valles, barrancos y cumbres. Los campos canarios han recibido con agrado el líquido elemento, que lejos de causar daños, ha sabido filtrarse en la tierra humedeciéndola y oxigenándola.

Este verde paisaje canario se combina con un colorido cuadro. Se teñirán de amarillo las retamas y con el malva, blanco y rojo de las amapolas, los campos. Las flores adornarán con sus tonalidades hasta los lugares más insospechados. Y con las flores, el polen y las alergias.

Picor en la garganta y en la nariz, irritación en los ojos, estornudos, dermatitis y obstrucciones respiratorias aparecen entre otros síntomas bastante molestos que afectan a casi uno de cada tres ciudadanos isleños.

Caldo de cultivo perenne

Al consultar a los expertos, todos coinciden en advertir que en esta primavera habrá un aumento de los procesos alérgicos. El presidente de la Asociación Canaria de Asma, Alergia, Inmunología y Biología Molecular, Fernando de La Torre, ha explicado que las alergias, al contrario que en el resto de España, que tienen carácter estacional, en el Archipiélago son siempre perennes debido a que el calor en las islas normalmente ronda los 30º y las humedades no bajan de 60-100.

«Este año ha hecho mucho frío y sigue haciéndolo, las alergias están en su salsa. Al haber frío hay muchas bacterias y virus, eso provoca que las enfermedades infecciosas por estos componentes sean productoras de alergia y desencadenantes de síntomas alérgicos. Con todo lo que ha llovido este año, el manto de las islas está verde, si tenemos una primavera soleada que se una a algo de brisa, tendremos mucho polen en suspensión, con lo que, este año el problema de la alergia va a ser bastante fuerte», concluye.

Su experiencia le indica que ya comienza a apreciarse el aumento de casos. Si la primavera es buena se producirá un aluvión de enfermos alérgicos «que pueden llegar a bloquear las urgencias de los hospitales», asevera.

En la atención primaria

Para evitar estos bloqueos en las urgencias o la masificación en las listas de espera, De la Torre cree necesario que las consultas de alergias en Tenerife sean incluidas en la atención primaria, como ocurre en Las Palmas, Barcelona, Madrid y Sevilla, por ejemplo.

En la isla tinerfeña, se puede tardar año y medio para realizar una revisión y para una primera consulta el tiempo de espera ronda un año, en la Unidad específica que existe en el Hospital la Candelaria. «Un médico alergólogo y una enfermera pueden atender a estos enfermos, en un número de diez o quince diarios, en la consulta de un centro de salud, de la misma manera que se realiza en una consulta privada. De esta manera se podrían atender, en cuatro lugares diferentes una media de 50-60 personas al día, que de lunes a viernes significaría aproximadamente 300 pacientes atendidos y en un mes algo más de 1000 enfermos, lo que reduciría visiblemente las listas de espera», afirma el especialista.