El presidente de CC en Lanzarote busca la «unidad» con el PIL de Dimas Martín
ACFI PRESS Machín, el día que resultó electo presidente de CC en Lanzarote, recibe el abrazo de Paulino Rivero

El presidente de CC en Lanzarote busca la «unidad» con el PIL de Dimas Martín

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ERNESTO LUNA

ARRECIFE. No le asustan ni la velocidad ni las curvas, quizás porque Jesús Machín es piloto de rallys. El nuevo presidente de Coalición Canaria (CC) en Lanzarote en sustitución de Mario Pérez tampoco parece dispuesto a echar el freno en su nueva etapa política, que simultaneará con su cargo de alcalde de Tinajo, donde los nacionalistas gobiernan con mayoría absoluta.

Sus mensajes son precisos y firmes como un volantazo seco: «Una de las luchas importantes tiene que ser la unidad del nacionalismo. Tenemos que llegar a una unidad seria y responsable de cara al futuro y yo me ofrezco como persona de consenso para que este proyecto sea cada vez más grande». Sus palabras son una mano tendida al PIL, el partido que Dimas Martín sigue timoneando con mano férrea a pesar de carecer de cargos orgánicos en el partido y su difícil situación personal (disfruta del tercer grado desde el pasado martes, pero debe ir a pernoctar a la cárcel de Tahíche de lunes a viernes en cumplimiento de una condena de ocho años por malversación y delitos contra la Seguridad Social y Hacienda en la gestión del complejo agroindustrial de Teguise).

Machín, que pide con fervor que se recalque que cuando habla de «canarios» engloba también a los que no han nacido en el Archipiélago pero viven en él, se considera a sí mismo una especie de puente político para el encuentro entre PIL y CC. «Los personalismos», rememora, «son los que han dividido al nacionalismo, porque a veces se han antepuesto los intereses políticos de las personas. Y yo creo que ha llegado el momento de dar un paso atrás en este tipo de actitudes, porque para mí no hay estrellas». Incluso saca la calculadora de los sueños y escribe una nueva versión de lo que, al menos hasta ahora, ha sido el eterno cuento de la lechera en la política insular. «Si unimos todos los votos de las fuerzas nacionalistas, incluidos los partidos más pequeños, gobernaríamos prácticamente en todos los ayuntamientos y tendríamos mayoría absoluta en el Cabildo de Lanzarote», dibuja en el aire.

Pero, por el momento, la realidad dice que el pacto dominante es aquel que mantienen el PIL y el PSC-PSOE, a través del cual, y con desavenencias que por ahora no han provocado que la nave haya hecho aguas, controlan la corporación insular y los ayuntamientos con mayor población: Arrecife, Teguise, San Bartolomé y Tías. Cierto es que las posturas de ambas formaciones chocan casi frontalmente a la hora de poner sobre la mesa asuntos como la legalización de los hoteles con licencia anulada en Costa Teguise y Playa Blanca, en dos municipios (Teguise y Yaiza) con alcalde insularista. Además, hay que recordar que el PIL se mostró a favor de alcanzar un acuerdo con el Gobierno de Canarias para buscar una vía de regularización a través de la Ley de Medidas Urgentes, algo rechazado de plano por sus socios socialistas. Pero ni tan siquiera en ese saliente encalló el barco.

Machín, por su parte, hace un balance muy negativo de los resultados del pacto para el interés general de los lanzaroteños. «La cosa no está funcionando y lo que funcionaba aunque fuera malamente va a peor, como está pasando con los centros turísticos», un área en manos del también nuevo secretario general insular del PSOE, Carlos Espino. «Me gustaría que alguien me explicara qué inversiones ha hecho el Cabildo de Lanzarote. Además, cuando el PIL intenta caminar en un sentido viene el PSOE y lo machaca, y al revés también», señala.

El mascarón de proa de CC en Lanzarote se muestra especialmente crítico con la estrategia socialista acerca de los citados establecimientos alojativos ilegalizados. Machín, de hecho, niega la mayor. «No es cierto que sean ilegales, son alegales y existen en todas las islas. Lo que pasa es que en otros sitios tienen la suficiente capacidad de no caer en la demagogia de criticar a nuestro empresariado. Y no estoy pidiendo que se respeten las ilegalidades que haya», aclara, «lo que digo es que se legalice lo que se pueda y lo otro que lo tiren ya».

«El PSOE -agrega- no ha analizado bien algunas de las declaraciones que hacen sus dirigentes, porque le están haciendo un daño terrible a la isla, incluso a nivel internacional y, de hecho, se está notando en la llegada de turistas. Esto es un caos», sentencia, fiel a sí mismo, siempre con el pie más cerca del acelerador que del freno.