Daniel Calleja, director general de Medio Ambiente de la CE
Daniel Calleja, director general de Medio Ambiente de la CE - @DCallejaEC

El 'postureo' eléctrico que une a las autoridades canarias ante Bruselas

La Administración canaria, atrapada con los permisos de nuevas líneas eléctricas por la normativa que ha generado en los últimos años sobre protección de aves como el pardillo común

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

El sistema consiste primero en crear el problema para buscar una solución que, siempre, pasa por ir a Bruselas a fin de introducir factores exógenos al quen hacer responsable de los retrasos que se generan. Después, la UE dice que no tiene una idea clara de lo que se le pide desde las islas. Acto seguido, se regresa al Archipiélago y encogerse de hombros. Pero la culpa es de la UE, que no se posiciona.

Es el viejo sistema de confrontación que se emplea en las islas cuando se abordan cuestiones estratégicas sobre el mercado energético. El consejero canario de Industria, Pedro Ortega, ha tenido que trasladarse esta semana a Bruselas para pedirle al funcionario del que depende los asuntos medioambientales, que es español y se llama Daniel Calleja, director general de Medio Ambiente de la CE, que le ayude a buscar una solución técnica a un tendido eléctrico en Fuerteventura.

En una nota remitida esta semana, el Gobierno de Canarias dice: "Calleja ha manifestado la imposibilidad de ofrecer una respuesta mientras la cuestión esté dentro de la esfera judicial, por lo que será necesario esperar a que la judicatura manifieste su decisión definitiva para pronunciarse sobre el trazado propuesto por el Cabildo de Fuerteventura".

Ocurre que Red Eléctrica de España (REE) está recibiendo presiones para cambiar el recorrido de un nuevo tendido eléctrico, de 132 kilovoltios, a su paso por la Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA) del municipio de Antigua, Fuerteventura, con el objetivo de que se sitúe en paralelo a la actual línea eléctrica de 66 KV, localizada en zona protegida.

Las áreas ZEPA no las impone Bruselas. Son un mecanismo europeo que se genera desde las regiones. Se pide a la UE y, en coordinación con el Estado, se coloca bajo el paraguas de la Red Natura 2000. En Fuerteventura, de acuerdo con esta teoría hay que proteger, entre otras, a propuesta del Gobierno de Canarias a espátulas comunes, archibebes claro y oscuro, agachadizas comunes, cigüeñuelas, garza real, garceta común, pardillos, curruca cabecinegra, cuervos y cercetas comunes, entre otras aves.

Canarias tiene 43 áreas ZEPA terrestres que equivalen a 271.000 campos de fútbol, es decir, el 36% del territorio de las islas que incluyen zonas de espectacular belleza como Jandía, Inagua y Pajonales, Dunas de Corralejo e Isla de Lobos, Pozo Negro, Betancuria, Salinas de Janubio, Los Ajaches, La Geria, Lajares, Esquinzo y costa del Jarubio, Parque Nacional de Timanfaya, Llanos y cuchillos de Antigua, Vallebrón y valles de Fimapaire y Fenimoy, Llanos de La Corona y Tegala Grande, Llanos de La Mareta y cantil del Rubicón o Playa del Matorral.

Nadie en Canarias discute esas protecciones. El problema es que las áreas ZEPA promovidas por el Gobierno canario impiden el trazado aéreo de línea eléctricas que planifica el mismo Gobierno canario.

Lanzarote y Fuerteventura están unidas por un cable submarino y son dos islas, pero un mismo sistema eléctrico. Operadores del sistema como REE se encuentran en la maraña administrativa creada por los propios gobernantes canarios que, posteriormente, acuden a Bruselas a buscar soluciones a los problemas que ellos han creado.

Uno de los que potenció las áreas ZEPA en Canarias es de Fuerteventura. Ya hace unos años. el que fuera consejero autonómico de Política Territorial y Medio Ambiente, Domingo Berriel, dijo en el Parlamento de las islas: "Cuestionar ahora la historia, desde la perspectiva actual, lo que debió ser o debió hacerse en momentos pasados, carecería de objetividad y objeto si no se contextualiza en relación a las circunstancias, conocimientos y criterios de los tiempos de producción de cada acción relacionada".

En Lanzarote, el pasado viernes, el pleno insular ha aprobado por unanimidad una declaración que insta al Gobierno canario, gobernados ambos por CC, a que paralice las obras previstas por REE para la nueva línea aérea entre Mácher y Playa Blanca y sus dos subestaciones.

En el texto de esa declaración se pide a "las administraciones competentes" la retirada del tendido eléctrico actual de 66 KV entre Mácher y Playa Blanca. Desde Lanzarote se pide la colaboración y "la unidad de acción institucional y ciudadana", con el fin de fijar un consenso lo más amplio posible contra este proyecto de tendido aéreo "en los términos actualmente planteados".

Esa línea de Lanzarote es fundamental porque se conecta con Fuerteventura y, de esa forma, los parques eólicos previstos en ambas islas pueden dar servicio. La junta de portavoces del C abildo de Fuerteventura, formada por CC, PSOE, PP, Podemos, NC y PPM ha pedido al Gobierno de Canarias la suspensión de las obras de uno de los tramos de la línea de transporte de alta tensión desde Mácher, en Lanzarote, a Matas Blancas, en Fuerteventura.