La madrastra de Verónica: «Mi marido se la llevó y trajo huesos»

Segunda jornada del juicio por malos tratos y profanación del cadáver que se sigue contra tres familiares de Verónica M., discapacitada fallecida en Lanzarote

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

La madrastra de la joven cuyos restos morales fueron encontrados escondidos dentro de su vivienda familiar en Tinajo (Lanzarote) dijo a la Policía tras se detenida que se la encontró un día inmóvil en la cama y que fue su marido quien se la llevó y luego regresó a casa «con unos huesos».

El Juzgado de lo Penal número 1 de Arrecife ha celebrado este jueves la segunda jornada del juicio por malos tratos y profanación del cadáver que se sigue contra tres familiares de Verónica M.: su madrastra, Carmen Delia T.R., y sus hermanastros Zeus y Keila M.T.

Los restos óseos de la joven, que sufría una discapacidad, fueron encontrados dentro de una bolsa escondida en una grieta de la vivienda familiar de Tinajo, después de que otro pariente, su hermano, denunciara que lleva mucho tiempo sin saber de ella.

El primero de los testigos en declarar en la sesión de este jueves ha sido el policía que localizó a Carmen Delia T.R. cuando esta se dio a la fuga mientras se procedía al registro de su casa.

Este agente la encontró a unos seis kilómetros de su vivienda, «muy agitada y nerviosa». Y ha contado a la juez que entonces ella le dijo: «Yo no quería matarla, sólo la escondí».

Zanja

Este mismo policía se ocupó en su día de tomar declaración a los trabajadores de Inalsa que realizaron unas obras en la vivienda de los procesados en Tinajo.

Según el testimonio de los trabajadores, «parecía que la gente allí presente estaba muy preocupada de que excavaran en el jardín», pero cuando les dijeron que «solo tenían que hacer una zanja de 30 centímetros, se relajaron».

Otra agente que participó en el registro de la casa ha explicado a la sala lo que más le llamó la atención: «Fue el caos en general. había muchas habitaciones, muchas cosas en tantos habitáculos».

Por su parte, el policía encargado de practicar el segundo registro en la vivienda sostuvo que ese día, de «forma espontánea», Carmen Delia T.R. les dijo que «en julio de 2012 se encontró a Verónica en la cama con los ojos abiertos y no se movía», pese a que intentó reanimarla.

Aborto

A continuación, apareció su marido, que falleció poco después por una enfermedad, y les dijo que le dejaran solo. «Más tarde se fue a un taller y cuando regresó a casa apareció con los huesos», relató la procesada a ese funcionario policial.

Finalmente, otro agente ha explicado que en la farmacia a la que solían ir los inculpados les contaron que, en aquellas fechas, la hermanastra de la desaparecida, Keila M.T., «estaba comprando gran cantidad de pastillas abortivas» y que la informaron de las contraindicaciones de abusar de ellas (en la investigación, se indagó sobre las posible conexión entre la muerte y desaparición de Verónica M. con un presunto embarazo).