El macabro discurso nazi en la arqueología de Canarias

Mientras René Verneau o Berthelot defendían una presencia semita en las islas anterior a la Conquista, la antropóloga alemana Ilse Schwidetzky subrayaba el papel del archipiélago como un refugio antiguo europoide del que debería salir la luz que iluminase la historia

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

La existencia de una disparatada teoría en el régimen nazi sobre el «ingrediente atlántico» tuvo un importante impacto a la hora de configurar la historia de Canarias a través de la aqueología. Así, de acuerdo con los profesores José Farrugia de la Rosa y Carmen del Arco Aguilar, a partir de 1939 se instaló en las islas el discurso antisemita en el análisis de la Prehistoria canaria «y, en particular, en los estudios acerca de la primitiva colonización insular».

A juicio de los profesores, «la superioridad de la raza blanca europea» por el «desprecio de los pueblos no europeos (judíos, árabes, negros o asiáticos)» tuvo un especial protagonismo por parte de los profesionales de la investigación científica de la época porque la ubicación de las islas Canarias ante la costa africana generaba conflictos de intereses.

Presencia fenicio-púnica en Telde

Farrugia de la Rosa y Carmen del Arco Aguilar señalan en una investigación académica publicada por el CSIC el caso de la «la hipótesis de Álvarez Delgado». El filólogo canario fue adscrito por Antonio Tovar «a la escuela neolingüística de G. Bertoni y de Matteo G. Bàrtoli por hallarse abundantemente en sus trabajos la célebre teoría del sustrato del indoeuropeo».

En una investigación que analiza el periodo de recopilación de los estudios sobre la historia de Canarias entre 1939 y 1969, los profesores coinciden en señalar: «El desarrollo de la hipótesis germana de Jiménez Sánchez y Álvarez Delgado propició la recuperación de la obra de Franz von Löher, un autor que, a partir básicamente de argumentos lingüísticos, ya había insistido en la conexión canario-germana, aduciendo la presencia de los vándalos en las islas».

Explican que «la postura del filólogo canario perseguía sencillamente anular la opción semita, negando cualquier tipo de relación entre los primitivos habitantes de las islas y los semitas». Solamente el investigador Pedro Hernández Benítez (1947-1958), «llegó a defender la presencia fenicio-púnica en Canarias a partir de algunas evidencias arqueológicas, como los betilos hallados en Telde (Gran Canaria)».

Álvarez Delgado se opuso igualmente a la presencia de cualquier elemento semita en la Prehistoria canaria, y siguiendo un posicionamiento afín al de Pérez de Barradas y Diego Cuscoy, «desestimaría las conclusiones de René Verneau». Delgado también «rechazó las comparaciones que Berthelot había establecido entre voces canarias y voces hebreas o árabes en su obra Ethnographie de 1842».