Vecinos de Canakci, Turquía, saludando por Año Nuevo
Vecinos de Canakci, Turquía, saludando por Año Nuevo - ABC

El lenguaje del silbo deja de ser «monopolio» canario

La Unesco reconoce la versión turca como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

El reconocimiento internacional del centenario silbo en La Gomera y El Hierro ha generado respeto en otros lugares del mundo donde se practica y hasta ahora considerado como un hecho aislado.

Las 10.000 personas que residen en Canakci, en la provincia de Giresun, Turquía, cuentan ya con el respaldo de la Unesco, que lo ha incororado en su listado de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

En Turquía, el silbido comenzó hace 500 años durante el Imperio Otomano. Entonces se extendía por todas las regiones del Mar Negro. Sin embargo, en los últimos cincuenta años, este lenguaje ha ido perdiendo relevancia debido al rápido progreso de la tecnología.

Hasta ahora quedaba reducida su práctica. Porque los jóvenes no lo valoraban al usar el móvil entre los barrancos y aldeas. Desde 2014 se enseña en las escuelas, una medida que ya se realiza en Canarias.

Las medidas promocionales turísticas y culturales dadas a conocer desde en Canarias, con el respaldo de Unesco y Comisión Europea, para que los visitantes conociesen este ancestral idioma de los isleños han ayudado a que en otros territorios no se haya perdido.

Y es que se silbo también en zonas bereberes de Marruecos, Himalaya o Siberia, según los datos recopilados por Julien Meyer, experto universitario de Grenobe, que ha recorrido aquellas zonas del mundo donde existe para analizar sus potencialidades como idioma.

Silbar para comunicarse se hace en la Guyana francesa y en Laruns, Béarn, en los Pirineos Atlánticos. Un lenguaje rebelde a juicio de Jean-Marie Gustave Le Clézio, Premio Nobel de Literatura en 2008, que, en una novela llamada «Desierto», publicado en 1980, describe a dos pastores rebeldes que dialogan en bereber a través del silbo.

De acuerdo con Julien Meyer, hay 70 sitios del mundo donde se usa el silbido la relacionarse. Otra cosa es que sea en Canarias donde más se haya defendido. En el Amazonas se emplea al igual que los inuit lo usan cuando cazan ballenas.

En el Atlas de Marruecos se llegó a usar cuando la invasión francesa. Lo que uniría al idioma silbado de Canarias con Turquía es su uso cotidiano. Lo de los marroquíes vendría a ser una serie de sonidos con cierto significado entre las montañas.

Meyer expone que en Asia solamente una sílaba ya comprende el esqueleto de una frase. Casi inteligibilible. Cosa que no ocurre en Canarias, donde se ha logrado conservar un idioma, como en Turquía.