De «las Kellys» al Brexit: la crisis financiera del turismo en Canarias explicada para no expertos

Los operadores turísticos le han dicho a los hoteleros que si no bajan precios se marcharán a mercados emergentes donde no hay ni seguridad social, plantas de tratamiento de aguas, servicios sanitarios o gestión de residuos

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

El mercado turístico de Canarias ha comenzado a tener lo efectos previos de una nueva crisis financiera del sector a partir del 30 de octubre. Thomas Cook y TUI le han dicho a los hoteleros que bajen precios o se marcharán a mercados emergentes donde no hay ni seguridad social, servicios de saneamiento urbano o gestión de residuos. Es decir: todo lo que ha hecho Canarias desde 1986 con fondos del Feder de la UE: formación, protección social a los trabajadores e infraestructuras de primer nivel.

El 30 de octubre es la fecha prevista para la salida del Reino Unido de la UE, el Brexit, no solamente tiene impacto en el mercado británico que tiene como destinos preferidos Tenerife y Lanzarote. Buena parte de los turistas alemanes que van a Gran Canaria, Fuerteventura o La Palma trabajan en empresas de servicios e industriales que exportan bienes de consumo al Reino Unido.

El presidente de la CEOE de Tenerife, José Carlos Francisco, ya indicó en 2018 que el turismo alemán podría ver mermada su capacidad monetaria para pagar más por unas vacaciones donde en Egipto, Marruecos, Túnez o Turquía vale mucho menos. En las islas, empresarios canarios hotelero venden la propiedad a fondos que, a su vez, alquilan la gestión a sus vendedores originarios.

En 2017, el 42,4% de los turistas que vino a Canarias lo hizo con turoperador. De ese número de turistas, el 80,06% de turistas mayores de 16 años, 13.852.616, visitó las islas empleando la compra en soportes digitales. El gasto medio es de 140 euros al día. Antes de viajar se han gastado 101,1 euros. En Canarias, se dejan 39,03 por persona y día en una estancia media de 9,17 días.

Los turistas que vienen a las islas son en un 64% repetidores. La digitalizaicón del turismo ha dado un giro al sector: 139 casas de Airbnb en Schamann

La alta velocidad a la que cambia el negocio del turismo ha convertido un producto industrial en uno financiero. Esto ha forzado a inversores hoteleros surgidos en los años 90 (no empresas familiares e históricamente vinculadas al sector) a aprovechar la flexibilidad de la norma laboral española. Y de ahí fenómenos populistas como «las Kellys» o la irrupción de socorristas haciendo labores de limpieza en hoteles. Como los turistas pagan poco, la capacidad de circulante de los hoteleros se reduce.

La regulación del sector provoca que las empresas de trabajo temporal se vean frenadas por las presiones de trabajadores tradicionales en redes sociales, de las que depende buena parte de la decisión de los turistas para elegir destino. A todo ello, en islas como Fuerteventura hay políticos frenando planes de inversión como los de FTI, Labranda Hotels, o SBH.

En abril de 2019 cerró un hotel en esa isla que en su momento fue propiedad de Fadesa con los turistas descansando en su interíor por quiebra. Loro Parque no puede construir en Gran Canaria y un turista en Tenerife debe afrontar salidas de hoteles con cuatro horas de antelación por las malas carreteras.

Alemania y Noruega

Las ganancias de la división de carga de Lufthansa se han desplomado en 2019 en medio de una contracción en el comercio mundial. Esto tiene impacto en mercados que dependen de la producción industriual alemana. Si Lufthansa no tiene rutas rentables, las quita. Y, sin dinero, los operadores turísticos buscan destinos alternativos baratos o donde subvenciorían el 100% de vuelos como Egipto a operadores como SunExpress, TUI o Thomas Cook.

En Fuerteventura ha cerrado un hotel con sus turistas dentro pasando las vacaciones

Lufthansa ha detenido la expansión de la capacidad de su filial Eurowings después de que los márgenes del primer trimestre del 2019 del grupo se vieron reducidos por el aumento de las facturas de combustible y el exceso de capacidad que desató una guerra de tarifas en toda Europa.

A todo ello, este mes de mayo el informe de Nordea sobre la corona noruega, clave para la llegada de turismo escandinavo a las islas en invierno, señala que la corona noruega «tiende a debilitarse rápidamente si aumenta el sentimiento de riesgo en la economía». Es una mala noticia para los negocios turísticos canarios que tienen en este mercado como Gran Canaria una parte fundamental de su Ebitda.

Debilidad

Los turistas llegan a Canarias en avión. Y la industria aérea europea está saliendo de un año difícil, con mal clima, huelgas de control de tráfico aéreo y conflictos comerciales son algunos de los factores que han mermado beneficios. El gigante irlandés de bajo coste Ryanair Holdings advirtió a finales de abril que las tarifas seguirán deprimidas.

Canarias es un destino donde el factor social es clave para mantener la llegada de efectivos. Pero los turistas que vienen a las islas tienen una tasa de repetición del 64%. La llegada de nuevas tecnologías al negocio, formatos de transporte aéreo y la irrupción del alquiler vacacional ha dado un giro al sector. En La Gomera, por ejemplo, hay 2.000 camas turísticas gracias al alquiler vacacional. En Pedro Inifinito, en el barrio de Schamann, hay en 139 propiedades en Airbnb. Eso antes era impensable al estar fuera del circuito analógico de la Playa de Las Canteras.