Héctor de Armas, exadministrador de Seguridad Integral Canaria, a la salida del juicio del «caso Alba» este 3 de julio junto a Juan Santana, exasesor de Soria
Héctor de Armas, exadministrador de Seguridad Integral Canaria, a la salida del juicio del «caso Alba» este 3 de julio junto a Juan Santana, exasesor de Soria - ABC

Juicio entre jueces en Canarias: un festival de canto

El administrador de Seguridad Integral Canaria cambia su versión para pasar a ser testigo de la defensa del magistrado Alba Mesa por «un deber de conciencia». Al magistrado le imputan delitos de prevaricación, cohecho, falsedad y revelación de secretos. Conspiraría contra la juez Victoria Rosell, ahora diputada de Podemos. Rosell apunta que Alba recurrió a un presunto matón para asesinar su imagen

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

El exsocio del Miguel Ángel Ramírez, Héctor de Armas, ha declarado este miércoles ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) que el empresario le dijo que había encontrado «su seguro de vida» en una grabación que le había hecho al juez Salvador Alba, que instruía entonces contra él una causa penal por un delito fiscal. La grabación se hizo en el despacho de Alba Mesa.

El fiscal Vicente Garrido desmontó toda «teoría de la conspiración» que De Armas llevaba preparada con Alba Mesa ante el TSJC. Sobre la existencia de una supuesta tarjeta de crédito a nombre de la pareja de Rosell, el tribunal ha constatado que no existe. De Armas ha estado trabajando con Ramírez los últimos doce años.

Alba está acusado de atacar a la jueza Victoria Rosell, diputada de Podemos. Rosell ha apuntado en el juicio que ha sentido miedo en los últimos años. Ese temor que le ha infundido Alba lo ha justificado en que el magistrado se comunicó «con un asesino», en alusión a Francisco Arnau de la Nuez, que se hace llamar el «Coronel Araña», y que está condenado por estafa y homicidio. De la Nuez, matizó, «es un loco», «no tiene escrúpulos», y le pidió «1.000, 2.000 euros» a Alba.

El encuentro de la grabación fue el 16 de mayo de 2016. El director de seguridad de la Ciudad de la Justicia, José Romero, ha testificado que le pareció «muy raro» que esa fecha le llamara un vigilante para decirle que el juez Alba le había pedido que dejara entrar por el garaje a Miguel Ángel Ramírez para que fuera a su despacho. Miguel Ángel Ramírez es dueño de Seguridad Integral Canaria a través de una patrimonial.

En esa fecha, tuvo lugar la reunión extraoficial entre Alba y Ramírez que el empresario grabó y en la que, supuestamente, el juez le decía al imputado lo que tenía que declarar días más tarde para perjudicar a Victoria Rosell, a cambio de beneficios para él.

Moya

El presidente de la Audiencia de Las Palmas, Emilio Moya, que entró en el despacho de Alba ese 16 de mayo de 2016 sin saber que dentro estaba Miguel Ángel Ramírez, fue testigo del encuentro. Ante el TSJC, Moya ha recalcado que Ramírez entró por «un circuito reservado», por lo que ningún funcionario de la Audiencia pudo percatarse de su presencia, por más que la defensa insista en que la reunión se celebró de día y en horas de trabajo.

El presidente de la Audiencia ha dicho que siempre mantuvo una relación correcta con Alba, compañero suyo en la sección sexta, hasta que este les «traicionó» al juez Carlos Vielba y a él grabándoles en una conversación. Desde ese día, solo hablaban para deliberar y, desde que la mujer de Alba le insultó, su relación fue nula. La cónyuge de Alba es fucionaria judicial.

De Armas ha manifestado que lo que pretendía Ramírez con esa grabación era el archivo de las diligencias que, por entonces, Alba instruía contra él por un supuesto fraude fiscal.