Juan Suárez, el capitán canario que no quiso ser Rey de Camboya en 1596

A través de la impresión de crónicas y relaciones de sucesos referentes a Camboya y Gallinato, que divulgaban las riquezas de esa tierra, se conocieron los hechos heroicos de los primeros españoles que la pisaron y las amplias expectativas de cristianización que se abrían

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

El capitán Juan Suárez Gallinato es uno de esos personajes canarios de la historia de España más desconocidos a la par que más curiosos. Fue en 1596, es decir, algo más de un siglo después de la adhesión de Canarias a la Corona de Castilla.. Hace 422 años unos 120 soldados españoles junto a otros de Filipinas y Japón partieron de Manila en tres embarcaciones para frenar la presencia siamesa pagada por China en Camboya. Al frente, el capitán isleño.

Cumplió su misión y regresó a Filipinas tras rechazar la invitación a ser monarca de Camboya. A las islas Canarias, al igual que en el resto de España y en Portugal, la información que llega es otra: que lo habían coronado Rey de Camboya. El militar isleño era de La Laguna (Tenerife). Tras su etapa por Flandes se fue a Manila en 1580 y murió en 1615 tras casarse con una viuda en Filipinas que tenía mucho dinero y propiedades.

Natural de La Laguna, formaba parte de las primeras familias judías que se estableció en Tenerife

Unos años antes, el 12 de marzo de 1566 fue nombrado como diputado de Acentejo, de acuerdo con los archivos del Cabildo de Tenerife. En los archivos municipales de La Laguna hay una petición del capitán Andrés Suárez Gallinato y Fonseca, sucesor en el mayorazgo que instituyó el licenciado Juan Suárez Gallinato en 1616».

Andrés Suárez Gallinato era sobrino del Adelantado de la época en Tenerife y no consta como padre de Juan Suárez Gallinato ya que el primero vivió entre 1394 y 1514. Su padre fue Pedro Fernández de Algaba, que vino a Canarias a participar en la Conquista, y se casó con Juana de Lobón. Era hermano de Jerónimo Valdés y fue padre; pero de dos hijas: Ana Lobón Suárez Gallinato de Fonseca y Gregoria de Fonseca.

El erudito canario José Viera y Clavijo decía que tras su etapa militar camboyana que «encantados los príncipes de Camboya con la discrecion, sabia disciplina y demás prendas que veían en Gallinato, fueron a estar con él y le ofrecieron la Corona. En esto la voz que corrió por acá es que Gallinato era Rey de Camboya». No fue rey. Optó por no meterse en líos y regresó a Filipinas.

Según Cesáreo Fernández Duro en «Armada Española desde la Unión de los Reinos de Castilla y de Aragón», publicado por el Instituto de Historia y Cultura Naval en 1972, «llegó en esto Gallinato, colmando de alegría su vista los vencedores» y «no quiso dar crédito nada de lo que se le decía» y «censuró agriamente el proceder de sus subordinados por no haber esperado su llegada, tomó para sí, como en castigo, todo el botín que se había sustraído los chinos camboyanos, sin más dispuso dar la vela para Manila».

Góngora, Claramonte y Cervantes ayudaron a crear la leyenda del capitán canario Gallinato

Los hechos que narra Miguel Zugasti, profesor del departamento de Filología de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra, indican que en 1593 el rey de Siam (Tailandia), invade Camboya. El rey Paramaraja IV, se exilia en Laos y manda a Filipinas al portugués Diego Belloso para pedirle al gobernador en Manila, Gómez Pérez Dasmariñas, apoyo militar.

Los profesores del Departamento de Historia Moderna de la UNED, Carlos Martínez Shaw y Marina Alfonso Mola, en su estudio «Las Islas Filipinas: una encrucijada vital durante el primer período de globalización», publicado por el CSIC en 2014, señalan que la aventura española en Camboya en la que participó el capitán canario «no impidió que algunos de sus eventos más destacados tuvieran un impacto significativo en la opinión pública española» y recuerdan que «la literatura española del período abordará el tema, específicamente, de Luis de Góngora, Andrés de Claramonte y Miguel de Cervantes». Fue por la leyenda de Juan Suárez Gallinato.

Martínez Shaw y Alfonso Mola señalan que «las relaciones se iniciaron mediante una petición de ayuda contra la política de agresión de Siam, enviada por el rey Paramaja II en 1593». Apuntan que, «según Antonio de Morga, la solicitud enviada al gobernador de Filipinas, Gómez Pérez Dasmariñas (1590-1593), le ofreció amistad y comercio en su tierra [...] solicitando asistencia contra Siam, que lo amenazaba». El gobernador en Filipinas «decidió no intervenir en una empresa que consideraba arriesgada» aunque «más tarde, esto se consideraría una oportunidad perdida».

Suárez entra en acción

Tras esa petición de apoyo hecha a Manila, Belloso regresa a Camboya con las manos vacías. Al llegar, se encuentra que los tailandeses han apresado al español Blas Ruiz de Hernán González y a los portugueses Antonio Machado y Pantaleón Carnero. Hacen preso a Diego Belloso.

De acuerdo con Miguel Zugasti hubo rebelión y los peninsulares en la embarcación que les conduce a Siam. Cambian el rumbo y optan por dirigise a Filipilas. Era 1594 y mandaba en la isla el hijo de Gómez Pérez Dasmariñas, muerto en Las Molucas el año anterior. Luis Pérez Dasmariñas ordena al capitán Juan Juárez Gallinato que vaya a apoyar a Camboya.

La armada es de tres barcos y hubo tormenta. Gallinato se debió quedar en Singapur esperando que mejorase el tiempo. Diego Belloso y Blas Ruiz llegan a Camboya y dan un efectivo golpe de estado contra el poder títere chino que se ha instalado en el país.

Entonces aparece Suárez Gallinato, que opta por no creerse nada y abandona el país bajando por el río Mekong para llegar al este de Vietnam. Desde ahí, Diego Belloso y Blas Ruiz fueron a dar al rey legítimo de Camboya, que estaba residiendo en Laos desde 1594.

El rey legítimo en Laos ofrece a su prima a Diego Belloso y le insta a que se case con ella. A Blas Ruiz, al igual que a Belloso, les da el título de gobernadores de las regiones de Tran y Bapano.

A Gallinato le ofrece acceder al trono; pero el capitán canario pone rumbo a Filipinas después de incidentes en Sumatra, Singapur y estancia en Malaca. Los soldados y el propio Suárez Gallinato estaban agotados y sin munición para resistir un pulso a Siam. La expedición llega a Manila a mitad de 1597. Diego Belloso y Blas Ruiz, además de los religiosos, pusieron el grito en el cielo al rechazar la propuesta del rey de Camboya.

Toda la aventura de los intrépidos soldados españoles bajo el mando de Juan Juárez Gallinato llega a España con la gente que va regresando a España y Portugal con el paso de los meses

Miguel Zugasti recuerda que través de la impresión de crónicas y relaciones de sucesos referentes a Camboya y Gallinato, que divulgaban las riquezas de esa tierra, se conocieron los hechos heroicos de los primeros españoles que la pisaron y las amplias expectativas de cristianización que se abrían.

Leyenda

De esos acontecimietos escriben: Marcelo de Ribadeneira en «Historia de las Islas del Archipiélago y reinos de la Gran China, Tartaria, Cuchinchina, Malaca, Siam, Camboya y Japón», editado en Barcelona, en la imprenta de Gabriel Graells y Giraldo Dotil en el año 1601. Y Gabriel de San Antonio y su «Breve y verdadera relación de los sucesos del reino de Camboya (Valladolid, Pedro Lasso, 1604)».

Una carta de Blas Ruiz a Antonio de Morga fechada el 20 de julio de 1598 reprocha el «desamparo que Gallinato hizo a este reino, estando ya hecho el negocio; que si se siguiera, estuviera hoy la mitad por de su majestad, con justa razón; y todo él gobernado por españoles y en poder dellos, y pudiera ser que el rey cristiano y la mayor parte de su gente».