Isas y folías en Candelaria

Isas y folías en Candelaria

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Una nutrida representación folclórica se hizo presente en la Plaza de la Patrona

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SANTA CRUZ. Miles de personas asistieron en la tarde de ayer a la Romería y Ofrenda, Floral y Frutal a la Virgen de Candelaria que partió a las cuatro de la tarde desde Punta Larga y desembocó a los pies de la Morenita. El cortejo comenzó con las ofrendas del Cabildo de Tenerife y los ayuntamientos de Candelaria y de Teror, municipios que están hermanados desde 1991.

A la representación institucional le siguió un grupo de pescadores que hicieron su ofrenda en una chalana, y detrás de ellos tres mujeres ataviadas con los trajes típicos de la zona: la lechera, la pescadora y la gangochera acompañadas por un grupo de niños también con los trajes típicos del municipio.

Asimismo las agrupaciones folclóricas y parranda no faltaron a su cita anual con la Virgen de Candelaria. La primera de las actuaciones corrió a cargo de la Danza de la Santísima Trinidad de Igueste de Candelaria, seguida de la Parranda conformada varias agrupaciones de Candelaria, como son: San José, Los Brezos, Chajoigo, Venxamar , Parranda la Hoya, Agrupación Musical Antón Guanche y Rondalla Antón Guanche.

Por la noche, llegó el turno de la representación del hallazgo de la Virgen por los pastores guanches, con la asistencia de miles de personas llegadas desde todos los rincones de las Islas. En la víspera del día grande de las fiestas tuvo lugar la tradicional representación de la aparición de la Morenita a los aborígenes en la playa de Chimisay.

Una sencilla cruz de madera, sobre pedestal de mampostería, señala el lugar exacto donde se encontró a la Virgen. A 300 metros de la cruz, tierra adentro, hay una ermita denominada Ermita del Socorro, construida para rendir culto a la Señora por el acontecimiento en el lugar de los hechos.

La historia cuenta que en Agosto de 1392, yendo dos naturales por aquella costa, su ganado se espantó, y no queriendo pasar, remolinaba. Uno de los pastores vio entonces la Santa Imagen que estaba en pie sobre una peña.