desde mi escaño

Algo se mueve en el PP canario

Quien coja el bastón de mando del partido de la gaviota se va a encontrar con una corriente favorable, una formación pacificada

juan velarde
Actualizado:

Algo se mueve en el PP de Canarias. Me cuentan mis fuentes, amén de lo que se puede leer en los diferentes confidenciales, que ya empiezan a posicionarse los primeros espadas conservadores para heredar el legado de José Manuel Soria al frente de los conservadores canarios. Evidentemente, doce años de presidencia del político más votado en las últimas elecciones autonómicas supone que quien coja el bastón de mando del partido de la gaviota se va a encontrar con una corriente favorable, una formación pacificada y donde todo puede ser aun mejor si finalmente se cumplen los augurios demoscópicos y Mariano Rajoy gobierna con esa mayoría absoluta.

Nombres han salido, y muchos a la palestra, se habla de Bravo de Laguna, que ya fue su máximo exponente en los años 90; de Cristina Tavío, de Miguel Cabrera Pérez-Camacho o de, no lo descarten, Ángel Llanos, que podría estar también detrás de la candidatura del propio Miguel Cabrera y formar un perfecto tándem donde se conjugarían a la perfección la veteranía de quien sabe como funcionan los mecanismos de un partido y de quien su juventud le aporta una dosis extra de trabajo a destajo.

Es verdad, y no soy sospechoso de ello, que una opción para presidir el PP de Canarias que resultaría francamente ilusionante es la que conformarían Llanos y Cabrera, son dos personas con ideas, con ganas de trabajar, con deseos de abrir el partido hacia las bases, algo que, visto lo visto, no parece que esté por la labor de hacerlo la señora Tavío, quien sabe que tendrá por delante una ardua labor en deshacer líos y entuertos con media militancia y parte de la otra.

Si la forma en la que ha llevado el PP de Tenerife es la que piensa aplicar a nivel autonómico, apaga y vámonos, sobre todo cuando se pone a airear chorraditas de patio de colegio vía Facebook. Alguien puede echarme en cara con los números en la mano que Tavío obtuvo los segundos mejores resultados de los conservadores en la capital tinerfeña, lo cual es cierto, pero no menos lo es que todo fue a favor, con un desgaste brutal del socialismo y del socio de Coalición que pagaron en las urnas las veleidades de ZP y el apoyo a las mismas, así que en realidad el mérito de la presidenta del PP es menos de lo que intenta vender.

Y en cuanto a Bravo de Laguna, ¿qué decir? Pues que segundas partes nunca fueron buenas. Ahora gobierna el Cabildo de Gran Canaria y creo que no tiene razón de ser que se le recupere para la causa. Fue en su momento un buen presidente, pero tuvo que marcharse después de todo el follón del caso Bango y del pintoresco Víctor Rodríguez, alias el cantoso de Tegueste.