Un buque aljibe de la Armada Española en el Muelle Grande de Arrecife de Lanzarote entre 1941 y 1950
Un buque aljibe de la Armada Española en el Muelle Grande de Arrecife de Lanzarote entre 1941 y 1950 - A. Lorenzo

El gran esfuerzo de la Armada contra la sequía en Canarias

La primera desaladora de la isla vino de la base americana de Guantánamo hace 55 años. Desde Gran Canaria y Tenerife se llevaba agua en barcos de la Armada Española a Lanzarote y Fuerteventura, hoy motores del turismo de Europa

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

La aportación de la Armada en las islas Canarias no solamente tiene que ver con la defensa del archipiélago. También con la calidad de vida de los canarios y su desarrollo económico. Ahora protege las costas por el turismo y por la defensa de las fronteras de nuestro país. Pero hubo un tiempo que debió combatir algo vital: la sed de los canarios de Lanzarote y Fuerteventura.

La historia de la desalación en España, que arrancó en Lanzarote con la primera planta creada en el país en 1964, se revisa en un documental a estrenar en el XII Congreso Internacional de la Asociación Española de Desalación y Reutilización (AEDyR), que se celebra este martes en Toledo

Si estas dos islas forman parte de uno de los mejores destinos de turismo de la Unión Europea es porque se pudo colocar agua corriente. No era agua para fuentes. Era para la gente, para la agricultura y ganadería. Una medida en la que la Armada colaboraba para evitar la emigración por la permanente miseria que generaba la sequía. ¿Y cómo llegaba el agua para la gente de la isla? En buques militares desde Gran Canaria y Tenerife. El agua en las islas era un problema de Estado y la Armada aportó siempre soluciones escuchando a la población local sus necesidades.

En las islas, los canarios tienen en su mente este tipo de detalles cuando grupos de interés empresarial se oponen a la presencia de la Armada o el Ejército de Tierra en ámbitos urbanos.

Los sectores económicos que suelen hablar de ceder espacios vienen del mundo de la construcción. Pero del turismo olvidan una cosa: Si en las islas hay sector servicios es porque el agua y la seguridad sigue siendo actualmente una cuestión de Estado. De hecho, la producción de agua sigue contando con respaldo permanente de los Presupuestos del Estado desde hace muchas décadas por la implantación de la desalación.

Lallemand

En el caso de Lanzarote y Fuerteventura, quien más apoyó soluciones en favor de la sociedad civil fue el almirante Luis Lallemand Menacho. Era el jefe de la Base Naval de Canarias y tuvo un gran protagonismo en que llegara agua potable para la población. En Fuerteventura, queda recuerdo de ello con una calle en Puerto del Rosario. Y es que Lallemand Menacho adoptó siempre medidas de respaldo a los más humildes de la isla a ver el sufrimiento de una población que no tenía agua corriente.

En el caso de Lanzarote, el Ejército de Tierra, será antes del Brexit el tercer generador de riqueza de la isla con un gasto medio por soldado y día superior al de turistas alemanes o brtitánicos que emplean formatos de cero gasto en destino. A todo ello, generará un aumento del turismo peninsular a la isla.

Desde siempre

En 1912 fue cuando Trasmediterránea comenzó a llevar agua a la isla con los buques Viera y Clavijo, La Palma y León y Castillo. Venía en depósitos, se extraía bombas a unos bidones y barricas. ¿Y cómo se distribuía en la isla? Con burros y camellos hasta los depósitos que el Estado tenía en la isla. Años más tarde, comenzó a emplearse cubas de 10 metros cúbicos de agua que llegaban a los depósitos de Argana y Maretas del Estado aunque el ubicado en Maneje tenía 16 metros cúbicos.

Agua para desarrollar la isla

Pero Lanzarote cogió fuerza y no había liquidez para ayudar a crear y mantener las infraestructuras. Ahí fue cuando la Armada Española debió ayudar incluso con el suministro de agua a La Graciosa tras un acuerdo entre el Gobierno, el vicealmirante de la Base Naval de Las Palmas de Gran Canaria, el Cabildo de Lanzarote.

Esto fue hasta 1962. El agua llegaba en los buques algibe A-4 y A-6. Pero toda agua era poca: el ministro de la Presidencia, el almirante Luis Carrero Blanco, siempre apoyó el desarrollo industrial de Canarias y aceptó pagar el traslado en buques civiles procedentes de la Península agua a Lanzarote. 82 millones de litros de agua solamente en un buque en 1962.

Desalación

En 1964 se puso en marcha una desadora de Lanzarote. Alejandro González Morales detalla en su estudio 'La Cultura del Agua en la isla de Lanzarote entre los Siglos XVI-XX, "que menos de 10 años después, hubo que traer nuevamente agua en barco desde Fuerteventura y se debió traer otros 76 millones de litros de agua desde Gran Canaria y Tenerife". Una desaladora que no aguantó el alto ritmo de producción.