Las 88 formas de hipotecar las Islas
ABC El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria debe 115 millones

Las 88 formas de hipotecar las Islas

POR M. Á. MONTERO
SANTA CRUZ Actualizado:

A 31 de diciembre de 2008, la deuda bancaria de los ayuntamientos del Archipiélago ascendía a unos 719 millones de euros. Sólo un año después, esta cantidad se dispara hasta los 838 millones. Tres son, pues, las conclusiones que surgen: en primer lugar, que los bancos, cajas de ahorro y cooperativas de crédito siguen siendo los mejores aliados de los alcaldes; en segundo, que el tan manido «cierre del grifo» crediticio sólo es tal para familias y empresas y, por último, que en medio de una de las crisis más duras que se recuerdan, la gestión municipal sigue aumentando el peso de un débito que, al fin y al cabo, termina soportando el ciudadano.

No obstante, esta deducción general encierra, a su vez, un buen número de lecturas particulares, una por cada uno de los 88 consistorios que pueblan la región. Por ello, ABC se ha propuesto descubrir quién es quién dentro de este complejo mapa de la deuda local en las Islas.

Tenerife

El debe de las 31 corporaciones locales de Tenerife suma alrededor de 334 millones de euros, una cantidad a cuyos extremos aparecen el Ayuntamiento de Fasnia, que es el único de toda la isla que no tiene cuentas pendientes con la banca, y el de Santa Cruz, que, cuantitativamente, con 97,4 millones, es el más endeudado. Sin embargo, para medir correctamente la magnitud de la deuda de un municipio, hay que tener en cuenta su número de habitantes, de modo que puedan valorarse la gestión de cada equipo de gobierno y cuánta presión cargan sobre las espaldas de sus administrados. Entonces, el panorama puede sorprender a más de uno.

Y es que no son ni el de la capital tinerfeña ni el de San Cristóbal de La Laguna, las dos ciudades más grandes con diferencia, los ayuntamientos más sometidos a bancos y cajas. El pequeño consistorio de Buenavista del Norte, feudo socialista que regía Aurelio Abreu y que, desde 2008, preside Víctor Lorenzo, debe 5,9 millones de euros, lo que supone una deuda por cada uno de sus 5.194 habitantes de 1.137 euros; con mucho, la más alta. Le siguen en esta lamentable clasificación las corporaciones de San Miguel, con casi 12,9 millones (796 euros de deuda por habitante); Tegueste (poco más de siete millones, 670 euros por ciudadano); Arafo (3,4 millones, 624 euros por habitante) y la localidad turística del Puerto de la Cruz, que tiene compromisos con la banca por más de 20 millones: 623 euros de castigo al bolsillo de cada uno de sus 32.219 residentes.

En el otro extremo, y al margen del infrecuente y positivo ejemplo de Fasnia, los ayuntamientos que se manejan con menor sometimiento financiero son los de La Matanza de Acentejo, con un debe que asciende a sólo 184.000 euros, apenas 22 por cada uno de sus 8.369 habitantes; San Juan de la Rambla (304.000 euros de deuda, 60 por habitante); Garachico (450.000 euros, 83 por ciudadano) y El Sauzal, cuyo débito supera por poco los 800.000 euros, es decir, sus 8.996 residentes cargan con 89 euros por cabeza.

Y entre ambos extremos, los restantes consistorios tinerfeños bien podrían quedar divididos en función de que inflijan mayor o menor castigo a su población. Así, las corporaciones cuya gestión ha derivado en una deuda bancaria per cápita de entre 500 y 600 euros son las de Adeje (24,3 millones de euros figuran en su debe bancario), Guía de Isora (12,2 millones) y Los Silos (cerca de tres millones). En un siguiente escalón, donde la deuda representa entre 400 y 500 euros por habitante, quedan los ayuntamientos de Candelaria (10,8 millones de euros) y, ahora sí, los de La Laguna (con prácticamente 61 millones en su debe) y Santa Cruz, con los citados 97,4 millones. Los restantes consistorios mantienen el peso de su deuda por debajo de los 400 euros por ciudadano, a excepción de Santiago del Teide (418 euros) y Vilaflor (421).

Gran Canaria

Las cuentas de las 21 corporaciones municipales de la otra isla capitalina arrastran un débito de casi 313 millones de euros. En este caso, y siempre a partir del análisis de los datos del Ministerio de Economía y Hacienda realizado por este diario, los extremos, en términos cuantitativos, los ocupan el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, con una deuda cercana a los 115,5 millones -la más cuantiosa del Archipiélago-, y los de Artenara y Valleseco, cuyos respectivos presupuestos no contemplan compromiso alguno con los bancos. Más allá, el estudio en detalle de los números arroja notables diferencias entre poblaciones.

En la isla redonda, los dos municipios más endeudados son los de Telde, cuyos designios rige Nueva Canarias de la mano de los socialistas, y Teror, cuyo alcalde, Juan de Dios Ramos, también pertenece a los del puño y la rosa. En el caso de Telde, la deuda supera los 75 millones de euros -a finales de 2008, era de unos 47,6 millones-, lo que significa que cada uno de sus poco más de 100.000 vecinos llevan consigo un lastre de 752 euros. En lo que respecta a Teror, la gestión de Ramos y su equipo ha derivado en un débito bancario de casi 9,6 millones, o, dicho de otro modo, de 742 euros per cápita a los que, en definitiva, tendrán que hacer frente sus 12.926 residentes.

Entre los consistorios más dependientes del sector financiero, aparecen también San Bartolomé de Tirajana (con una deuda de 30,8 millones de euros, 590 euros por habitante), Mogán (12,5 millones y 577 por ciudadano) y La Aldea de San Nicolás (4,5 millones y 531 euros por residente).

En el otro margen del análisis, y dejando a un lado los referidos casos de Artenara y Valleseco, las corporaciones locales que menos han sucumbido a los encantos del crédito han sido las de Agaete, que presenta una deuda de tan solo 206.000 euros (36 euros por habitante); Tejeda (98.000 euros, 45 por cada vecino) y la Vega de San Mateo, que debe a la banca 552.000 euros, esto es, 72 euros de menos en los bolsillos de sus 7.636 ciudadanos.

Al margen de estos casos, el resto de ayuntamientos de la isla se mueven entre la situación de la localidad de Firgas, que adeuda algo más de 3,9 millones (521 euros por habitante), y Arucas, cuyo debe refleja un compromiso bancario de unos cinco millones, lo que deja un débito por vecino de 137 euros. Por lo demás, el resto de consistorios manejan un volumen de deuda de entre 200 y 400 euros por ciudadano, un escalón en el que destacan la capital grancanaria, cada uno de cuyos 381.847 residentes cargan con más de 302 euros. Existe, eso sí, una excepción, la de Valsequillo, cuyos presupuestos contemplan unos 4,5 millones de deuda contraída con bancos y cajas de ahorro: 493 euros por habitante.

La Palma

Las corporaciones gestoras de las 14 poblaciones de la «Isla Bonita» deben, en conjunto, 33,6 millones de euros. Ni uno sólo de los palmeros se libra, en cualquier caso, de cargar con, cuanto menos, 101 euros de deuda municipal. Precisamente, esos 101 euros de deuda per cápita recaen sobre los vecinos de la localidad de la Villa de Mazo, cuyo ayuntamiento acumula un debe financiero de sólo 483.000 euros; son, pues, los mejor parados de la isla. En el otro extremo, el de los peor parados, figuran a su pesar los apenas 2.363 ciudadanos de Barlovento, que se reparten los 2,2 millones de la deuda que mantiene su consistorio a razón de 950 euros por cabeza.

Al margen de Mazo y Barlovento, destacan en lo malo San Andrés y Sauces, cuyo débito prácticamente alcanza los 3,2 millones (653 euros por cada uno de sus 4.884 habitantes), y Garafía, con un débito de casi 1,1 millones o, lo que es lo mismo, de 600 euros justos por vecino. En lo positivo, quedan Los Llanos de Aridane y El Paso, que prestan servicios a sus residentes sin tanta presión financiera; en concreto, por 226 y 208 euros por habitante.

Las demás corporaciones de la isla se manejan en un arco que oscila desde los 304 euros per cápita de Breña Baja, hasta los 513 de Puntallana. En este punto, aparece la capital insular, Santa Cruz de La Palma, que adeuda al sector financiero más de 8,3 millones de euros, un monto que se traduce en 488 euros por cada uno de sus más de 17.000 ciudadanos.

Lanzarote

En la «Isla de los Volcanes», se encuentra otro de esos equipos de gobierno que no puede pasar sin el recurso del crédito: el de Tinajo. Este ayuntamiento, que administra sólo a menos de 6.000 conejeros, debe algo más de 1.000 millones de las antiguas pesetas -más de seis millones de euros-, una cifra que supone 1.036 euros por habitante. También presentan deudas bancarias elevadas los consistorios de Tías (18,3 millones y 922 euros por residente), Teguise (16,3 millones y 841 euros per cápita) y San Bartolomé, que debe casi 15 millones: 809 euros tocan, pues, a cada uno de sus 18.517 vecinos.

Muchísimo menos esclavizados por las garras del sistema financiero están los ayuntamientos de Yaiza, con una deuda que queda en 262 euros por cabeza, y, sobre todo, Haría, que sólo adeuda 115.000 euros (22 por residente). La capital de la isla, Arrecife, permanece en un discreto término medio: la banca le ha prestado casi 24 millones, pero «sólo» dejan una factura de 403 euros a cada uno de sus ciudadanos.

Fuerteventura

En Fuerteventura, el análisis topa con la corporación que en mayor embrollo financiero ha involucrado a sus administrados. Betancuria cuenta con apenas 680 habitantes; sin embargo, ello no impide que la deuda bancaria de su ayuntamiento supere los 2,3 millones de euros. En otros términos, la friolera de 3.410 euros por vecino. Así pues, el agujero es tal que incluso logra empequeñecer los guarismo de otro Ejecutivo local que no podría gobernar sin la puntual ayuda del banco: el de Pájara, que lidera otro socialista, Rafael Perdomo.

Eso sí, aquí no valen las excusas de que los ingresos vía tributos sean ínfimos -como acaso podrían defenderse desde Betancuria-, dado que el municipio reúne a casi 21.000 personas; 21.000 ciudadanos que cargan con 1.473 euros por cabeza a cuenta de los casi 31 millones de euros que los bancos reclaman o reclamarán a la corporación. En cuanto al Puerto del Rosario, el debe financiero resiste en 161 euros por vecino.