La joven era estudiante de la Ulpgc, donde se guardó un minuto de silencio
La joven era estudiante de la Ulpgc, donde se guardó un minuto de silencio - L.G.

El estremecedor asesinato de Saray: la mató tras perder en un videojuego en red

La joven palmera se quejó de que su vecino de 19 años gritaba mientras estaba con la consola

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

Si ya era estremecedor el relato de la muerte de la joven Saray al producirse hace dos semanas en Gran Canaria, más lo es ahora que el caso parece resuelto con la confesión de su autor: la mató tras enfadarse con ella y perder en un videojuego al que estaba jugando en red.

El joven, de 19 años, cogió un objeto contundente de la caja de herramientas de su padre, subió al piso de la joven nacida en La Palma y cuando le abrió la puerta se lo clavó en la cabeza sin mediar discusión alguna, para a continuación seguir golpeándola hasta darle muerte.

Ese es el relato que el autor ofreció ante el juez este jueves y tras ser detenido. Con pasmosa frialdad, confesó su delito y todos los detalles posteriores, según fuentes cercanas al caso.

Después de matarla, bajó a su casa, se lavó y se cambió la ropa ensangrentada, que metió en una bolsa para después salir a la calle a tirarla, lo mismo que hizo con el arma homicida.

Pero las pruebas de ADN bastaron para vincularlo con el asesinato, del que los investigadores ya no tienen dudas y lo consideran caso cerrado. La joven palmera, estudiante de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (Ulpgc) estaba preparando un examen mientras Alberto M., el presunto asesino, no paraba de gritar a consecuencia de la emoción del juego.

La joven bajó al piso del presunto homicida para reprocharle su actitud, a lo que el vecino respondió con más chillidos. Ella volvió a su casa y comenzó a zapatear justo encima del cuarto de Alberto, justo en el momento en que él perdía una partida en su consola. Furioso, subió las escaleras para acabar con ella.