Estocada final a Cho Vito

Estocada final a Cho Vito

ÁLEX HERRERA | SANTA CRUZ
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Poco más de dos días han durado las esperanzas de los vecinos de Cho Vito. Este poblado marinero situado en la costa de Igueste, en el municipio de Candelaria, recibió ayer la estocada final a manos de la Justicia.

El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número dos de Santa Cruz de Tenerife ha levantado la suspensión cautelar que existía sobre este núcleo desde el viernes, revocando así el auto que paralizaba, de manera momentánea, los derribos de 23 de las 31 viviendas del poblado.

De poco sirvieron las alegaciones hechas por los vecinos de Cho Vito durante la reunión que mantuvieron ayer en Santa Cruz de Tenerife con representantes de la Demarcación de Costas y de la Justicia. De esta manera, la alegría contenida del pasado viernes se tornó en tristeza y rabia. «La jueza ha jugado vilmente con los intereses de muchos ciudadanos», aseguró ayer a este periódico el portavoz de la plataforma vecinal, Tomás González, tras conocer la decisión judicial.

Todo esto supone que hoy, a primera hora, tal y como había anunciado Costas la semana anterior, comenzará el desalojo y derribo de las casas de Cho Vito, cumpliendo así con el primer auto del 23 de abril de 2008, cuando el mismo juzgado que ayer levantó la suspensión cautela notificó a la Abogacía del Estado la autorización para la entrada y posterior demolición de las 23 viviendas situadas en esta playa. Una autorización que el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino confirmó tras considerar que no existe «ni un solo indicio de que existan valores etnográfico en este núcleo».

Los afectados denunciaron que «como mínimo se nos debería haber notificado, han actuado por la vía de los hechos consumados», y dejaron claro que resistirán «el mayor tiempo posible».

Encadenados a sus casas

Por ello, sus habitantes anunciaron que se encadenarán a sus viviendas desde primera hora de la mañana de hoy, como muestra de su rotunda negativa a abandonar sus casas. «No nos vamos a ir por las buenas, nos tendrán que sacar a todos», recalcaron.

Así, mientras ellos organizaban por la tarde sus estrategias y recibían en apoyo de cientos de vecinos de toda la isla, miembros de la Guardia Civil, con la ayuda de la Policía Local de Candelaria, comenzaron a vallar parte del poblado marinero.

Concretamente, el aparcamiento fue cerrado con una señal de prohibición para estacionar vehículos. Preparando lo que se avecina. La destrucción del poblado de Cho Vito con el derribo de la gran mayoría de sus viviendas.

La última carta que jugaron ayer los vecinos de Cho Vito para evitar el desastre y seguir manteniendo un mínimo de esperanzas fue solicitar el apoyo de los grupos municipales que integran el Ayuntamiento de Candelaria, y se especuló con la posibilidad de que esa misma tarde tuviera lugar un pleno extraordinario para tomar alguna decisión sobre el futuro del poblado.

Al final, nada se puso hacer por la vía política y el poblado marinero de Cho Vito será hoy, si nada los remedia, pasto de las palas mecánicas.