Eligió el Barranco del Infierno para acabar con su familia en Canarias

Nuevo caso de violencia de género entre turistas en las islas Canarias este mes de abril

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

Un residente alemán sin empadronar en España, Thomas R.H., de 43 años, acabó el pasado martes por la tarde con la vida de su esposa, de 39, e hijo, de 10, Turistas ocasionales en la isla. Hubo un tercero, de cinco, que logró escapar y denunciar lo que hizo su padre. Apenas llevaba en la isla 24 horas. Ella trajo a los niños a Tenerife el lunes de Pascua para que su padre, establecido en la zona urbana de Adeje, en el sur de la isla, les viera.

La familia llegó a la isla y todos decidieron salir a hacer una caminata por el campo. No se ha podido confirmar si las víctimas, en este periodo de descanso en Tenerife, compartían vivienda con su expareja y padre. Conocedor del suelo, les condujo hasta una cueva ubicada cerca del Barranco del Infierno, donde desató el pánico. Padre y madre mantuvieron un pulso y se generó escenas de terror. Esta calificación la hizo un niño. El pequeño, impulsado por la sangre que veía, logró escapar tras zafarse del padre. Thomas R.H. terminó el crimen y regresó a su casa.

El pequeño, de cinco años, abandonó la zona en estado shock. Tuvo la suerte de encontrarse desonrientado por unos vecinos que, a su vez, sabían de una señora que era de Alemania, país de la familia, y que vivía cerca. Fueron a verla. Al hilo de su testimonio, fue trasladado hasta la Comandancia de la Guardia Civil en Playa de Las Américas. Los agentes establecieron un dispositivo de apoyo moral al niño y alertaron a las autoridades judiciales.

El martes por la noche, la Guardia Civil, con respaldo de la Policía Local, comenzó la búsqueda. Pero se pudo saber poco salvo detener al padre, que se negaba a colaborar. Este miércoles se incorporó soldados de la UME del Ejército de Tierra y Gobierno de Canarias. Entre todos los cuerpos, más de 100 efectivos han peinado la zona descrita por el niño.

Los cuerpos fueron encontrados en La Quinta de Ifonche: sin vida. La causa ha quedado bajo secreto de sumario. Los restos en el suelo están llenos de sangre. Propio de una carnicería. Se ha podido saber que el padre conocería la cueva donde llevó a la familia para acabar con ella. Habría cometido el crimen y se marchó a su casa, que fue registrada por la Guardia Civil.