Un cuento chino: en Canarias ninguna isla se llamó Tamarán

Surgió manipulador de la historia de las islas que tenía acceso al poder en 1844

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

Desde algunos centros de enseñanza a indicaciones de turismo o documentación para hablar de la historia en las islas se apunta la tontería de que el nombre de Gran Canaria antes de la conquista era Tamarán. Así, como suena. Es un invento. Mientras los historiadores han desactivado el invento, gente no preparada en sector público llegó a pagar por la promoción de la isla en el mundo del turismo con esa disparatada denominación.

Se trata de un término creado por la factoría del académico tinerfeño Manuel de Osuna Saviñón, un tipo que tenía acceso al poder y en 1844 fabricó la invención. Era diputado y se le presuponía cierta honestidad entonces. Si hoy estuviese vivo lo habrían procesado. Además de dedicarse al plagio de textos de Viera y Clavijo, tuvo la suerte de contar con el despiste y menciones de otros profesores que, al citarlo como fuente, le dieron carta de naturaleza.

En las islas no existió nunca nada que se llamase Tamarán por ningún lado. Algunos separatistas de las islas, con la tesis de vincularse con África, cosa que es obvia por la distancia, aceptaron el concepto. Pero si hasta hubo presencia romana y hasta Plinio hablaba de las islas.

Para colmo, en la isla existen poblaciones como Tamaraceite. Y se suma una supuesta tribu bereber que se llamaría «Benu Tamarah» que cultivaría dátiles, llamaba a los dátiles «tamarak». Y después viene la tesis siguiente: el nombre de la isla de Gran Canaria procede de «Tamararight», que significaría «los libres o los nobles, en bereber». Después los estudiosos en la toponima intentaron encontrar lógica.