La corriente de Canarias y las macroalgas: 20 millones de toneladas de apestosa hierba flotando en el Atlántico

Cristóbal Colón informó por primera vez sobre este mar de aguas cristalinas en el siglo XV, y muchos navegantes están familiarizados con estas algas. En la playa, liberan gas de sulfuro de hidrógeno y huele a huevos putrefactos, lo que podría presentar problemas de salud para las personas que tienen asma

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

Las malolientes algas o sargazo han llegado a las turísticas playas floridanas para quedarse como en 2017 hubo en Canarias, aunque en las islas en « versión mini». La Universidad del Sur de Florida (USF) prevé una invasión de esta alga marrón aún peor que la de 2018 mientras persista el vertido de nutrientes al Atlántico desde la costa africana. La crisis de las islas generó que se destapase la crisis sanitaria por el mal tratamiento de aguas en Tenerife y Mogán.

Este 2019 científicos dirigidos por la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad del Sur de Florida, han confirmando que el cinturón de macroalgas marrones llamadas sargazos crea su forma en respuesta a corrientes oceánicas como la de Canarias, basándose en simulaciones numéricas.

Puede crecer tanto que cubre la superficie del Océano Atlántico tropical desde la costa oeste de África hasta el Golfo de México. Esto sucedió el año pasado cuando más de 20 millones de toneladas, más pesadas que 200 portaaviones completamente cargados, flotaron en aguas superficiales y algunas de ellas causaron estragos en las costas que bordean el Atlántico tropical, el mar Caribe, el Golfo de México y la costa este de Florida.

Tras divulgarse el hallazgo de la mayor floración de estas macroalgas en el mundo, con una longitud de hasta 8.850 kilómetros, gracias al análisis de imágenes de satélite de la NASA, USF detalló en un estudio el impacto que tendrá esta «invasión» en la península de Florida. La floración más grande de macroalgas en el mundo, llamada Gran Cinturón Atlántico de los Sargazos (GASB), al sur de Canarias, desde África Occidental hasta el Golfo de México, ha sido observada por satélites de la NASA.

La corriente de Canarias

A juicio de los profesores canarios Hernández-León, Gómez, Arístegui y Almeida, en su origen el área de afloramiento cubre una impresionante área de la costa africana. Sin embargo, «no ofrece una continuidad a lo largo de esta costa, apareciendo núcleos donde la urgencia es más patente». «Normalmente se localizan coincidiendo con determinados accidentes topográficos como pueden ser los cabos», señalan.