El poder de Canarias en la primera guerra civil de Venezuela

Desde el general Monteverde, leal a Fernando VII, hasta Simón Bolivar, eran de origen insular. La abuela materna de Bolívar era una guanche bautizada en Tenerife. Bolivar ordenó en 1813 la muerte de «españoles y canarios» por la inquina que sentía contra los isleños, casi el 25% de la población del país

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

Este mes de enero se ha sabido que el padre del presidente de Venezuela, Juan Guaidó, vive en Canarias desde hace 16 años. Esa conexión no es casual. La presencia de Canarias en Venezuela no solamente se basó en un intento de aumentar el peso poblacional en favor de la Corona desde 1519 con Pedrarias Dávila.

Con el avance del flujo migratorio, la emigración canaria se fue colocando en centros de poder hasta el punto de ser protagonistas, sin quererlo la mayor parte de las veces, de la independencia del territorio y del estallido de la primera guerra civil del país. Emigrantes canarios, no todos descendientes sino gente que venía del archipiélago, fueron artífices activos de la contienda de ese escenario.

Canarios contra canarios

Prueba del poder canario es que fueron isleños los que ordenaron la primera ejecución en masa tras los sucesos en Los Teques el 11 de julio de 1811. Madariaga afirma que a partir de ahí es cuando comienza la guerra civil en el país. Toda la cúpula municipal de Caracas y de la Policía era canaria.

En Los Teques unos canarios fueron aplastados tras sublevarse contra la república gritando «viva el rey y muerte a los traidores». Esto lo explica el catedrático de Historia de América de la Universidad de La Laguna, Manuel Hernández González, en « Españoles e isleños: Nuevos datos sobre Canarias y la independencia de Venezuela» publicado este 2019 en Anuario de Estudios Atlánticos.

El catedrático de Historia de América de la Universidad de La Laguna señala que «la fuerte conmoción que supuso para Venezuela la invasión napoleónica de la Península les llevó a tomar el poder político para evitar que se les fuera de las manos».

Cerca del 25% de la población era canaria

En 1812 un total de 190.000 personas de origen directo canario vivían en Venezuela. En 2019 esta cifra de población no la supera ni de La Palma, La Gomera o El Hierro juntas. Lanzarote tiene actualmente 138.000 habitantes.

Según la investigadora Angelina Pollak-Eltz en 1812 «Venezuela tenía 800.000 habitantes, de los cuales todavía eran 62.000 esclavos». Ese 1812 tuvo un acontecimiento especialel 26 de marzo: Hubo al mismo tiempo tres grandes terremotos que destruye Caracas (10.000 personas fallecidas cuando la población se estimaba en 44.000 habitantes). En La Guaira perdieron la vida 3.000 personas.

Desde 1810 el territorio entró en una espiral de incertidumbre que estalló con la creación de la Junta Suprema de Caracas y terminó en 1813 cuando el sádico de Simón Bolívar arrasó con lo que quedaba de España en la parte occidental venezolana en su sangrienta «Campaña Admirable».

La madre de Bolívar era María de la Concepción Palacios. Francisca Blanco de Herrera, su abuela, era resultado de una relación extramatrimonial de una guanche de Tenerife bautizada como Juana Gutiérrez con un genovés que fundó Garachico (Tenerife). Es decir: Bolívar tenía sangre canaria. Con Bolívar luchaba José Félix Ribas, hijo de Marcos José de Ribas y Béthencourt, que era también de Garachico.

Bolívar era nieto de una guanche y el general tinerfeño Monteverde creó un periodo llamado «conquista canaria» en 1813 tras derrotar a Miranda

Precisamente, esa sangre isleña provocaba una incompresible y especial inquina de ambos contra los canarios. El 15 de junio de 1813 Bolívar fabricó, de puño y letra, el criminal «Decreto de Guerra a Muerte», que señala: «Españoles y canarios, contad con la muerte, aun siendo indiferentes, si no obráis activamente en obsequio de la libertad de América. Americanos, contad con la vida, aun cuando seáis culpables». Se llevó por delante a 4.500 personas solamente por ser canarios «y europeos».

Monteverde, otro de Tenerife

En el año del terremoto de Caracas tinerfeño, el general Domingo Monteverde y Ribas, leal a Fernando VII, tomó el mando de Venezuela como capitán general. Se autoproclamó como tal. En 1813 Monteverde provocó la caída del régimen republicano de Francisco de Miranda, hijo de un canario de Tenerife.

Para Analola Borges, profesora de Historia de la Universidad de la Laguna, en su estudio de 1967 « Monteverde, y otros criollos oriundos de Canarias, en la revolución americana (1813)» cuando el general canario «intenta tomar el control» es porque hay «negligencia por parte de los empleados civiles, abandono de las obligaciones militares por parte de los oficiales de marina, y una especie de entente con los insurgentes al no hacerles frente». España estaba arruinada.

La influencia insular se debía a que «el peso de la población blanca, en su gran mayoría de procedencia canaria, era más elevado de lo que podía pensarse», afirma Manuel Hernández.

Monteverde crea un periodo en Venezuela que llaman entonces «conquista canaria». Contó con el respaldo de religiosos y gente de pocos recursos obligando al citado dictador revolucionario Francisco de Miranda a firmar la capitulación de San Mateo el 25 de julio de 1812. A partir de ahí es cuando Bolívar decide entrar en Venezuela desde Colombia.