De Canarias a Cantabria, con la «C» de Comillas

TEXTO BERNARDO SAGASTUMESANTA CRUZ. A la cántabra villa de Comillas y a sus edificios de corte modernista, construidos gracias al mecenazgo del marqués, les faltaba una imagen que identificara tanto

Actualizado:

TEXTO BERNARDO SAGASTUME

SANTA CRUZ. A la cántabra villa de Comillas y a sus edificios de corte modernista, construidos gracias al mecenazgo del marqués, les faltaba una imagen que identificara tanto su pertenencia a España como la próxima actividad del Centro Internacional de Estudios Superiores del Español, que busca ser promotor y líder en el avance del conocimiento y difusión de la lengua y la cultura hispánica en todo el mundo.

Así fue que se convocó a un concurso de ideas que se adjudicó, por delante de ocho aspirantes santanderinos y otros del resto del país, un estudio de diseño gráfico de Santa Cruz de Tenerife. La empresa Valladares, de ellos se trata, basó su presentación en la marca de «C», de «Campus Comillas» y también de Cantabria -y además, de Canarias, podría agregarse-, coronada con el símbolo de la virgulilla, característica diferencial del idioma castellano por la letra eñe, para subrayar así la actividad principal de la fundación.

El color de la virgulilla es de un rojo intenso, «color fundamental que identifica de una forma genérica a España, a lo que se añade un amarillo anaranjado en elementos gráficos complementarios», según sus autores. La comisión delegada para elegir el ganador ha valorado, fundamentalmente, aspectos como «la adecuación, la originalidad, la viabilidad y la propuesta económica».

Estilo, tradición y equilibrio

En palabras de la vicepresidenta regional cántabra, Dolores Gorostiaga, la marca resultante tiene «la virtud de transmitir, por un lado, el estilo, la tradición y el equilibrio con una absoluta modernidad, como son la lengua y la cultura españolas». Asimismo, la imagen elegida reúne «altos valores de marca y simplicidad, reconocimiento y versatilidad», que la hicieron prevalecer por sobre los otros aspirantes.

A partir de ahora, se abre un plazo de dos meses, en el que la comisión delegada y el equipo ganador trabajarán en «definir y adaptar el símbolo a las singularidades y necesidades específicas de la fundación». El diseño servirá de base para elaborar en los próximos dos meses un manual de identidad corporativa, en el que se perfilarán algunos detalles y se determinará desde la forma de las cartas oficiales, al diseño de carteles, «merchandising», invitaciones, carnés, anuncios y bolsas.