La batalla interna de CC se libra en los Centros Turísticos
ABC La plaza frente al Cabildo conejero, con la protesta encabezada por el alcalde de Haría, José Torres Stinga (izq.)

La batalla interna de CC se libra en los Centros Turísticos

SAÚL GARCÍA CRESPO I
ARRECIFE Actualizado:

La Fundación César Manrique abandonó el año pasado el consejo de administración de los Centros Turísticos por su «politización». Los centros, en otro tiempo una empresa pública boyante, se habían convertido en el ring donde se peleaban CC y PSOE, principalmente. La politización ha continuado pero la pelea se ha vuelto interna. En los centros ahora se pelea CC contra CC.

El alcalde de Haría, José Torres Stinga, que se opuso rotundamente al pacto de CC en el Cabildo con PP, PIL y PNL, ha iniciado una campaña contra la primera institución insular para reclamar la deuda por el canon de los Centros Turísticos.

Los beneficios de los centros Turísticos revertían, en otro tiempo, en el Cabildo, incluso en una obra social y en tres ayuntamientos: Tinajo, Yaiza y Haría, que cobran porque dichos centros están en suelo municipal. La situación económica del ente público ahora es penosa, con una deuda de unos quince millones. El Cabildo debe a Haría 1,3 millones, una cuarta parte de su presupuesto anual. El Ayuntamiento ha tenido que pedir un crédito de 500.000 euros para afrontar sus gastos y ha optado por recurrir los presupuestos en los tribunales, primero, y por iniciar una campaña pública para llamar la atención. El enfrentamiento entre instituciones ha ido aumentando y con él el esperpento.

Torres Stinga comenzó con declaraciones en los medios. El Cabildo, lejos de apagar la polémica, se prestó al juego de las contestaciones ocurrentes. Como la deuda no se ha satisfecho, la protesta ha ido aumentando.

Las ocurrencias

El alcalde comenzó colocando un lazo amarillo gigante en el Ayuntamiento en protesta por el impago del Cabildo (haciendo alusión al color de la Casa Cabildo), después pasó a instalar una caravana de tres coches, con la fachada del Ayuntamiento norteño en cartón, a las puertas de esa casa y finalmente ha amenazado con cerrar los caminos vecinales de acceso a los Jameos y la Cueva de los Verdes para realizar labores de limpieza, y de paso proceder al cierre temporal de esos Centros Turísticos.

La última acción de protesta ha sido la de colocar unas pancartas con los lemas «Los Jameos y la Cueva son de Haría» y «Por favor no nos arruinen» en la inauguración del centro de transformación de la cochinilla, en Mala, dentro del municipio de Haría, que el Cabildo mandó retirar para el acto, al que, por cierto, no acudió el alcalde.

La amenaza más llamativa, la que podría propiciar el cierre inédito de estos Centros, se respondió por el Cabildo a través de un comunicado en el que se agradecía el esfuerzo municipal por una labor que siempre ha realizado el Cabildo y en el que se recordaba que nunca ha sido necesario cerrar los centros para esa limpieza. Textualmente se decía: «Tanto los viales de acceso a los referidos centros de Arte, Cultura y Turismo como la obra inmueble de incalculable valor realizada en los mismos, son de propiedad exclusiva de la Primera Corporación Insular y, por tanto, patrimonio de toda la sociedad lanzaroteña, y no de propiedad municipal».

La última propuesta por parte de la consejera de los Centros Turísticos, Astrid Pérez, ha sido la de aportar 25.000 euros anuales para pagar a los tres ayuntamientos, de los cuales la mitad serían para Haría, aproximadamente. Haría no ha aceptado y contesta que «en tanto no se reconozca públicamente la titularidad de los Jameos del Agua y de la Cueva de Los Verdes, el Ayuntamiento de Haría da por suspendidas las negociaciones con el Cabildo de Lanzarote». Le acusa directamente de apropiación indebida.

Mientras el Cabildo y el Ayuntamiento se pelean por el dinero que generan los Centros Turísticos, la empresa pública, curiosamente, sigue perdiendo dinero. En la última semana se ha anunciado que se cerrará varios días a la semana el restaurante del Castillo de San José, que arroja unas pérdidas diarias de más de 3.000 euros.