Guayadeque, Gran Canaria
Guayadeque, Gran Canaria - ABC

El baile del pámpano roto y otros juegos sexuales de los antiguos canarios

Las crónicas de la Conquista apuntan que en Lanzarote, por ejemplo, cada mujer tenía tres hombres

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

La actividad sexual mas sorprendente de los nativos canarios fue la del baile del pámpano roto. Se trataba de una danza al son de un tambor que se realizaba en filas enfrentadas entre hombres y mujeres desnudos, a la exigua luz de una antorcha o un candil en eras y cuevas. Ha sido definido como una antigua danza fálica de oscuro origen ya caída en desuso en el pasado Siglo XX.

De acuerdo con los relatos de los antiguos canarios y crónicas recientes, la mujer se cubría sus partes con siete hojas de ñamera y el hombre, con su miembro erecto y las manos unidas a la espalda, intentaba perforar estas resistentes hojas hasta llegar a su objetivo. Si lo lograba el emparejamiento quedaba en firme. La fiesta se celebraba hasta el último jadeo o la llegada del amanecer.

Esta ceremonia de origen prehispánico pervivió en secreto hasta principios del Siglo XX el en recóndito Barranco de Guayadeque, según testificaron algunos ancianos. En su etapa final ya no se celebraba desnudo porque se incorporó una segunda opción en que la mujer se ponía de espalda al hombre y todo terminaba en un divertido juego.

La revelación tuvo un impacto de alcance nacional en los Ochenta por un documental televisivo. Guayadeque, esta angosta zona de Gran Canaria, fue uno de los asentamientos aborígenes en los que se han hallado más restos de la cultura prehispánica, entre las que destacan momias ocultas en cuevas funerarias.

Las crónicas de la Conquista apuntan que en Lanzarote, cada mujer tenía tres hombres y cada uno de ellos desarrollaba esta función durante un mes y los otros dos como colaborador en el trabajo. La poliandria permitiría evitar la superpoblación y aumentar los recursos familiares.

El cronista Abreu y Galindo dejó escrito sobre las mujeres de La Palma: "Y, como en esta isla de La Palma las mujeres no fuesen de menos corpulencia que los hombres, y se hallasen en ellas ánimos varoniles, y que su ferocidad ejecutaban sin perdón en los cristianos, tuviéronlas a ellas por animosas, y a los varones por tímidos".

La Gomera, por su parte, presentaba la cultura más arcaica. Para los cronistas, los hombres y mujeres iban desnudos, sin avergonzarse, y las relaciones sexuales se daban espontáneamente. Algunos cronistas señalan que los gomeros se pasaban el día cantando, bailando y practicando el sexo.

Existe en islas como Gran Canaria la prelibación. Esta práctica comprendía el derecho del líder político de la isla, el guanarteme, de acostarse la primera noche con la novia y, de lo contrario, se cedía a algún guayre, nombre con el que se referían a personas cercanas o consejeros. En las principales islas lo común era el matrimonio monogámico, aunque algunas fuentes valoradas señalan que en Tenerife tenían tantas mujeres como podían.