Coronel Carlos Castrillo Larreta-Azelain - Ángulo Insular

La Artillería y los Valores del pueblo español

Como en el 2 de Mayo de 1808, los Artilleros y los ciudadanos de Las Palmas tenemos también nuestros propios ejemplos históricos

Coronel Carlos Castrillo Larreta-Azelain
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El próximo 2 de mayo los Artilleros celebramos una de nuestras fechas más entrañables para conmemorar los hechos acaecidos en Madrid, hace ya 210 años. Los Artilleros honramos a dos de nuestros héroes, los Capitanes Luis Daoiz y Pedro Velarde, pero los protagonistas de aquellos hechos fueron muchos más. En esencia, el levantamiento contra las fuerzas napoleónicas de ocupación lo inició el pueblo entero de Madrid, y se extendió rápidamente por toda nuestra geografía. En el momento actual, que tanto se habla de la crisis de «Valores» se trata de destacar aquellos que profesaban nuestros héroes, para reflexionar sobre ellos y hacerlos nuestros.

¿Qué pasó aquel lunes 2 de mayo en España? ¿Qué hacían las tropas de Napoleón en Madrid? Tras la derrota de la flota franco-española en la batalla de Trafalgar, en 1805, Napoleón tuvo que renunciar para siempre a su ansiada meta de invadir las islas británicas. La única alternativa que le quedaba era tratar de asfixiar su economía mediante un bloqueo comercial, y para ello, debía necesariamente invadir Portugal. El tratado de Fointanebleau de 1807 le permitía atravesar España para dirigirse hacia ese país, pero Napoleón aprovechó bien las desavenencias entre Carlos IV y su hijo Fernando, se convirtió en árbitro de la sucesión dinástica y, con la fuerza que le daba un numeroso ejército de ocupación, tomó las riendas de la capital para sacar de ella a los sucesores de los reyes y formalizar, de esa manera, un cambio de dinastía en España.

No contaba, aquella mañana de mayo de 1808, con el valor de los madrileños. Cuando salía el coche que había de trasladar al infante Don Francisco de Paula, el pueblo de Madrid se arroja sobre él para evitarlo. Un batallón francés, apoyado por tres piezas de artillería, abre fuego indiscriminadamente contra los civiles, dispersándolos. Gran parte de ellos acuden a las puertas del Parque de Artillería de Monteleón, pidiendo armas para defenderse.

Al mando del Parque, que contaba sólo con 16 artilleros, estaba el Capitán Daoiz. Al poco, recibe el refuerzo del Capitán Velarde, junto a una compañía de 33 soldados de infantería y dos oficiales, uno de ellos el teniente Jacinto Ruiz. Daoiz tomó entonces una importante decisión, situándose al lado del pueblo y organizando la defensa del Parque de Monteleón. Le costó la vida, a él, a Velarde, y a otros muchos: poco más de 100 hombres y mujeres de Madrid contra toda una Brigada francesa. La represión posterior, inmortalizada por Goya en «Los fusilamientos» fue brutal y, aunque el general francés Murat consiguió inicialmente sofocar la rebelión, ésta se propagó rápidamente por toda España y supuso el inicio de la Guerra de la Independencia.

Nuestra historia está repleta de ejemplos similares, donde los «Valores» de los ciudadanos y sus fuerzas armadas han estado alineados. En esas ocasiones se alcanzan grandes logros: la Reconquista, el Descubrimiento y conquista de América, etc. Para los militares de entonces y los de ahora es muy importante estar convencidos de que nuestros conciudadanos aprueban y apoyan lo que hacemos, ya que la existencia de las fuerzas armadas se basa precisamente en la necesidad de defender a la sociedad de la que forman parte, protegiendo valores como la libertad, la justicia, la igualdad, la pluralidad, y el respeto a los derechos humanos.

Los Artilleros y los ciudadanos de Las Palmas tenemos también nuestros propios ejemplos históricos. En octubre volveremos a conmemorar, enmarcado en el programa de fiestas de «La Naval», la gesta que protagonizó un puñado de Artilleros junto a más de 1500 civiles sin experiencia de combate. El valor, espíritu de sacrificio, y sentido del deber compartido por todos ellos permitió rechazar el intento de invasión de la flota británica de Drake en 1595.

Desde entonces hasta hoy, muchas cosas han cambiado, pero la necesidad de defendernos continúa estando vigente. Nuestra Estrategia de Seguridad Nacional identifica a los conflictos armados como una de las amenazas más significativas para nuestra Seguridad, especialmente en el contexto actual de tensión geopolítica, competición y fragmentación del orden internacional. La persistencia de graves focos de inestabilidad y de estados fallidos en zonas próximas a territorio español, junto a la aparición de nuevas amenazas como los misiles balísticos o los aviones tripulados por control remoto, nos obligan a estar equipados y preparados, técnica y moralmente.

El Regimiento de Artillería Antiaérea nº 94 ha cambiado los antiguos cañones de avancarga por modernos misiles y sistemas de armas antiaéreos. Pero la defensa de los españoles nunca sería posible sin el mayor y más valioso activo que tiene el Ejército: el soldado español y los «Valores» que profesa. «El primer y más fundamental deber del militar es la disposición permanente para defender a España» y «el amor a la Patria es el profundo sentimiento de querer a España y el orgullo de formar parte de ella, de su pueblo, territorio, historia, cultura y proyecto común».

(*) Jefe del Regimiento de Artillería Antiaérea 94.

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