El alucinante nuevo hallazgo arqueológico de Canarias

Descubren en la Cueva Pintada de Gran Canaria evidencias del conocimiento de los antiguos canarios en el manejo de pintura sobre conchas de moluscos. Exigiría la misma precisión que cuando un médico usa un bisturí

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

El Cabildo de Gran Canaria ha anunciado este jueves el hallazgo en la última excavación arqueológica llevada a cabo en la Cueva Pintada de Gáldar la existencia de ocho burgaos decorados de características realmente singulares.

Estas muestras ponen de relieve un género de piezas que desvela una concepción estética que va más allá de lo hasta ahora conocido en el mundo prehispánico insular y que destaca por implicar un trabajo artesano de una sutileza inédita.

Y es que alcalnzar la decoración de estos burgaos exige una destreza técnica que desposee a la pieza de su superficie para mostrar el nácar, dejando al descubierto una delicada estética que podría ser calificado de filigrana.

El presidente de los grancanarios, Antonio Morales (NC), apunta que tanta es la precisión que se exige, que los expertos que han abordado en el presente la tarea de imitar la técnica utilizada por los antepasados de la isla tan sólo lo han logrado con la ayuda de un bisturí.

Esta decoración diferencia claramente estos burgaos de los encontrados en este centro del Cabildo en campañas anteriores, caracterizados por incisiones que van trazando motivos lineales y geométricos en la superficie de la última espira o vuelta que muestran variadas composiciones, algunas muy simples y otras de mayor complejidad.

En estas ocho piezas la decoración realizada demanda gran precisión para eliminar las capas superficiales del molusco para dejar visible el nácar en la mayor parte de la concha.

A medida que se trabaja la superficie, también se va dejando una línea de esa capa externa, la que recorre la sutura entre dos espiras o vueltas, dando la impresión de un pequeño cordón que recorre la pieza de forma sutil.