EFE

La juez imputa a 12 miembros de Arran por un acto vandálico en un restaurante de Palma

El objetivo de la protesta, que se realizó en julio de 2017 con bengalas y confetti, era denunciar la supuesta saturación turística de Mallorca

PALMA DE MALLORCAActualizado:

El Juzgado de Instrucción número 2 de Palma ha citado para los días 9, 12 y 15 de marzo a 12 miembros de Arran para que declaren, en calidad de investigados —equivalente a imputados—, por la protesta contra la saturación turística que llevaron a cabo en julio del pasado año en un restaurante de Palma. La juez imputa a los citados simpatizantes de Arran los presuntos delitos de desórdenes públicos, daños y amenazas.

Cabe recordar que el 22 de julio de 2017 diversos activistas de Arran, formación juvenil independentista vinculada a la CUP, lanzaron confetti en el interior de un restaurante palmesano y encendieron bengalas en el exterior. Durante el ataque, los jóvenes que participaron en el mismo desplegaron varias pancartas, con mensajes como «Tourism kills Mallorca» («El turismo mata Mallorca») o «Aquí s'està lliurant la lluita de classes» («Aquí se está librando la lucha de clases»).

Ese acto vandálico de «turismofobia» fue difundido por Arran a través de un vídeo. Dicha grabación iba acompañada de un texto reivindicativo. «Paremos el turismo masivo que destruye Mallorca, que condena a la clase trabajadora de los Países Catalanes a la miseria», señalaba el mencionado texto.

Expediente administrativo

Con posterioridad, en agosto, la Delegación del Gobierno en Baleares abrió un expediente sancionador al «responsable del ataque protagonizado por el grupo independentista Arran contra un restaurante del Muelle Viejo de Palma». El presunto organizador del acto vandálico, A.M.M., habría cometido, según la Delegación del Gobierno, una infracción administrativa grave, «por el uso de artículos pirotécnicos careciendo de la autorización requerida», por lo que se propuso una sanción de 900 euros. Además, habría cometido también una infracción leve «por celebrar una manifestación en lugar público». En este caso, la multa propuesta era de 300 euros.

El mencionado expediente administrativo se cerró con el abono de la multa. Ahora que se ha abierto la vía judicial caben dos posibilidades. Si el organizador de la protesta fuese finalmente condenado, la Delegación del Gobierno debería devolverle el dinero que entregó en su momento. También podría suceder que uno o varios de los 11 imputados restantes fueran igualmente absueltos de los delitos que se les imputan ahora, pero que tuvieran que pagar una sanción económica.

Por otra parte, fue también en agosto cuando simpatizantes de Arran, Endavant Mallorca y Joves del GOB protagonizaron otro acto de «turismofobia». En concreto, pegaron más de mil adhesivos en coches de alquiler aparcados en diferentes puntos de la isla, con lemas como «Aquest cotxe sobra» («Este coche sobra»).

Un portavoz de Arran, Pau Oliver, ha señalado este viernes a ABC que todavía no conocen los detalles exactos de la imputación hecha pública esta mañana. «En cualquier caso, nos parece totalmente desproporcionada la imputación, pues no hubo daños materiales ni personales». En ese contexto, Oliver ha denunciado la «criminalización mediática» sufrida y ha defendido que la protesta realizada en julio del pasado año habría sido «sólo un acto simbólico».