El memorial ocupa una superficie de 3.500 metros cuadrados, en la que aparecen 3.543 placas de metal - FABIAN SIMON

Inaugurado el Memorial de los fusilados en Zaragoza durante la Guerra Civil y el Franquismo

Cientos de familiares de víctimas que yacen en una fosa común acuden para rendir tributo a sus antepasados: 3.543 nombres grabados en un monumento que, según el alcalde Belloch, es «una espiral de perdón y de reconciliación»

zaragoza Actualizado:

Cientos de familiares de fusilados en Zaragoza durante la Guerra Civil y los primeros años de la dictadura franquista han acudido hoy al Cementerio de Torrero para encontrarse con los nombres de sus antepasados. Son un total de 3.543 nombres, cuyos restos reposaron de forma anónima en fosas comunes y que en su mayor parte han conseguido ser identificados tras un laborioso trabajo de investigación dirigido por el historiador de la Universidad de Zaragoza Julián Casanova. El memorial, el primero de estas características que se construye en España, es consecuencia de un acuerdo unánime aprobado en su día por el Ayuntamiento de la capital aragonesa a iniciativa de Chunta. Se trata de una espiral que ocupa una superficie de 3.500 metros cuadrados, en la que aparecen 3.543 placas de metal de 90 centímetros de alto, en las que está grabado el nombre de la víctima, la fecha en la que fue fusilado y la edad que tenía. El más joven de los que aparecen inscritos tenía 13 años; el mayor, 84.

Durante el acto se han podido ver algunos asistentes portando banderas republicanas y numerosos familiares de esas víctimas que portaban claveles rojos. Como indicaron varios de ellos, ha sido la primera vez que han podido llevar flores al lugar en el que aparece inscrito el nombre de su familiar al que dejaron de ver hace más de 60 años.

"Es un modo de perpetuar su existencia, y eso está siempre bien", explicaba el descendiente de uno de esos fusilados. Otro explicaba que había acudido para "ver si estaban los nombres de mis abuelos, y efectivametne hemos comprobados que están". "Poco a poco se van llenando los huecos de la historia", relataba la descendiente de otra de las víctimas cuyo nombre aparece en este monumento.

El alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, destacó el silencio y el respeto que han marcado el desarrollo del acto de inauguración. "Un silencio -afirmó Belloch- que habla en nombre de todos los hombres olvidados que sufrieron el odio, la espiral de odio que acabó con sus vidas" y frente a la cual, según el alcalde, surge ahora este Memorial diseñado también con forma de espiral, "una espiral de perdón y de reconciliación con sus nombres".

Al acto de inauguración han acudido autoridades locales, provinciales y autonómicas. También ha participado el cantautor Joan Manuel Serrat, que ha leído un poema de Miguel Hernández.