Vallado por seguridad desde hace años, ya son varias las estancias interiores que se han venido abajo
Vallado por seguridad desde hace años, ya son varias las estancias interiores que se han venido abajo - Fabián Simón
Cultura

Un valioso alfarje medieval, al borde de quedar destruido y expoliado en Calatayud

La majestuosa techumbre de madera labrada está atrapada entre la ruina galopante del Palacio de Villa Antonia

Roberto Pérez
ZaragozaActualizado:

Un valioso alfarje de época medieval está al borde de quedar destruido en Calatayud, de perderse irremediablemente si no se le rescata con rapidez. Esta majestuosa techumbre de madera labrada está atrapada entre la ruina galopante del Palacio de Villa Antonia, situado a escasos metros del emblemático Mesón de La Dolores y de la Colegiata del Santo Sepulcro -casa matriz de esta orden de caballería en España-.

El Palacio de Villa Antonia lleva décadas deshabitado. Pertenece al linaje del Marquesado de Villa Antonia, título nobiliario que el rey Alfonso XII otorgó en favor de quien había dirigido su educación siendo niño, Juan de Velasco y Fernández de la Cuesta.

Este palacio bilbilitano -uno de los dos de estilo neoclásico que conserva la ciudad, junto al del Barón de Warsage- data de finales del siglo XIX, cuando el segundo marqués de Villa Antonia se casó con una joven de la burguesía de Calatayud.

Hasta principios de los años 90 fue ocupado esporádicamente -en estancias temporales- por la viuda del cuarto marqués de Villa Antonia, que quedó como usufructuaria del palacio. Pero en sus últimos años de vida el edificio quedó en desuso.

Tras la muerte de la usufructuaria, la propiedad de este palacio quedó dividida entre una larga lista de herederos del cuarto marqués de Villa Antonia. Y ahí sigue, enredado en una «multipropiedad», sin uso y abandonado a su suerte.

Alarmante informe

La ruina avanza de forma galopante en este palacio bilbilitano desde hace más de diez años. Y, según un informe técnico que acaba de realizar el Ayuntamiento, los destrozos estructurales están acelerándose, se han hecho más intensos en los dos últimos años.

Catalogado por su interés histórico-artístico, el palacio lleva tiempo vallado ante el riesgo de que puedan producirse desprendimientos hacia la calle. Mientras tanto, los hundimientos en el interior del inmueble se suceden y cada vez es mayor el peligro de que el edificio entre en colapso absoluto.

Este último informe técnico que se ha realizado en las últimas semanas evidencia la lamentable situación de las estructuras y de las estancias del palacio, varias de ellas derrumbadas. Y alerta, especialmente, del peligro del que es la mayor joya artística que encierra el edificio, un alfarje de época medieval que acabó integrándose en el palacio cuando éste fue construido como tal a finales del siglo XIX.

Esta techumbre de madera labrada y policromada ya se ha deteriorado de forma alarmante. Y, si no se actúa con rapidez, el destrozo va a ir a más, quizás de forma irreparable.

Además, el arquitecto que ha realizado el informe advierte también de que ha encontrado indicios de intentos de expolio, al hallar varias piezas del alfarje acumuladas en el suelo. De hecho, según han indicado a ABC fuentes municipales, de esta situación se ha alertado también a la Policía y al Gobierno aragonés.

Enredo jurídico

El problema es enrevesado: al ser propiedad privada, la Administración no puede acometer obras de restauración -solo actuaciones de urgencia ante riesgo para la vía pública y peligro evidente de pérdida de un bien patrimonial de alto valor-.

Ante la ruina y las deudas contraídas por los herederos por este edificio, el Ayuntamiento lo sacó a subasta judicial hace casi un año, pero nadie pujó por él -salió por un precio de 300.000 euros-.

La opción de que el palacio sea adquirido por el Ayuntamiento también está descartada. «Algunos de los herederos nos ofrecieron que nos quedáramos con su parte de la propiedad, pero ni ese ofrecimiento nos llegó de todos ellos, lo que nos impedía asumir el cien por cien de la propiedad, ni tenemos fondos para adquirir y rehabilitar el palacio», explica la edil de Urbanismo, Mercedes Sarrate.

Calatayud se lo ofrece al Gobierno aragonés

Una alternativa que el Ayuntamiento ha empezado a sondear es que el edificio lo adquiera el Gobierno de Aragón. Según ha explicado Sarrate, el Consistorio acaba de planteárselo formalmente por escrito al Ejecutivo autónomo, habida cuenta del crítico estado en el que se encuentra ya el inmueble y la urgencia de actuar en él para evitar que se pierda.

Además, mientras tanto, el Consistorio ha encargado ya una memoria técnica que detalle las actuaciones más urgentes que habría que llevar a cabo para asegurar los elementos que están en un estado más delicado -en especial el alfarje medieval-, con el objetivo de actuar con obras de emergencia a la mayor brevedad. No se tratará de una restauración, sino simplemente de asegurar lo suficiente esos elementos para que no desaparezcan y puedan mantenerse en pie hasta que un día pudiera acometerse una rehabilitación del palacio.