Hospital «Obispo Polanco» de Teruel
Hospital «Obispo Polanco» de Teruel - Fabián Simón
Sociedad

Teruel, donde la Sanidad echa el cierre por falta de médicos

El hospital provincial ha tenido que cerrar servicios, otros funcionan con apuros y alguno sale del paso con la telemedicina

ZaragozaActualizado:

La falta de médicos lleva tiempo poniendo en jaque a la provincia de Teruel y el problema, lejos de solucionarse, se agrava. La situación viene de lejos, ha afectado a los servicios de Atención Primaria de la provincia y hace tiempo que alcanzó también al hospital público de la capital, el «Obispo Polanco» de Teruel. En este centro, hace días que se colgó el cartel de «cerrado» en dos servicios especializados, los de Otorrinolaringología y Reumatología, varios más funcionan a duras penas por sus cortísimas plantillas, y se ha tenido que echar mano de la «telemedicina» para atender algunos trabajos facultativos a distancia, desde otros hospitales de Aragón.

Hace tres meses, ante la falta de radiólogos, la Consejería de Sanidad del Gobierno aragonés optó por que ciertos diagnósticos se hicieran desde los hospitales de Calatayud y de Zaragoza. La falta de radiólogos en el hospital de Teruel no permite garantizar un servicio permanente. Y, al no haber guardias, la solución pasa por enviar a Calatayud o a Zaragoza las imágenes de radiología que se les toman a pacientes de Teruel, para que sean interpretadas a distancia por los especialistas.

Es solo uno de los muchos botones de muestra del problema que se arrastra en Teruel y que ha disparado las quejas en los últimos meses. La polémica se ha disparado al tener que cerrarse los servicios de Otorrinolaringología y Reumatología porque se han quedado sin médicos –había solo uno en cada servicio, cogieron la baja y no se les encontró sustituto a tiempo-. Tras muchos días con el cartel de «cerrado», ahora el Gobierno aragonés dice que por fin ha encontrado médicos dispuestos a irse a trabajar a Teruel, lo que permitirá reabrir Reumatología esta semana, y la próxima semana reabrirá Otorrinolaringología. Eso sí, bajo mínimos y en precario.

La Administración autonómica confía ahora en los incentivos económicos y profesionales que se han decidido implantar para que Teruel les resulte más atractivo a los médicos. En la provincia, sin embargo, lo ven con escepticismo a la vista del punto al que ha llegado la situación, y después de otros anuncios hechos durante años y que no han dado resultado.

Desde la Consejería aragonesa de Sanidad se excusan diciendo que hay una escasez generalizada de médicos y que, los que están disponibles, rehúsan ir destinados a Teruel. «No podemos obligarles», dice la consejera aragonesa de Sanidad, Pilar Ventura, a la que en las últimas semanas le ha caído una retahíla de críticas desde sectores sociales, políticos e institucionales por no ser capaz de atajar la situación que sufre el Hospital de Teruel y, por extensión, la Sanidad pública de toda la provincia, una de las más castigadas de España por la despoblación combinada con un déficit de infraestructuras y servicios.

Mientras tanto, desde el Colegio de Médicos de la provincia de Teruel y desde el sindicato de médicos CESM han advertido que el problema es mayor que el que ha quedado a la vista en las últimas semanas con el cierre de los servicios de Otorrinolaringología y Reumatología. El Colegio de Médicos dice que, como poco, en el Hospital de Teruel tendrían que cubrirse diez vacantes de forma muy urgente para garantizar el servicio sanitario. CESM va más allá y remarca que la plantilla de médicos especialistas de este hospital público acumula ya 23 vacantes, y considera que la situación es crítica.