Salón de plenos de las Cortes de Aragón
Salón de plenos de las Cortes de Aragón - Fabián Simón
Política

El soberanismo se abre paso en Aragón con una ley nacionalista de incierto futuro

PSOE, Chunta y Podemos han auspiciado un texto que sitúa a Aragón como sujeto político «diferenciado» frente al Estado

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El soberanismo se abre paso en Aragón con una nueva ley de derechos históricos aprobada en los últimos días por la Chunta, el PSOE y Podemos, con el concurso del PAR y de IU. El texto se enfrenta ahora a un incierto futuro, porque Cs ha amagado con recurrirlo ante el Tribunal Constitucional. El PP también considera que esta ley es inconstitucional.

Fue a finales de la semana pasada cuando las Cortes regionales dieron el visto bueno a lo que, inicialmente, fue una proposición de ley presentada por los nacionalistas de la Chunta y ha acabado convertida en ley. Este partido forma parte del gobierno de coalición que preside el socialista Javier Lambán. En medio de esas concesiones mutuas, Lambán se ha sumado a las tesis nacionalistas reflejadas en la ley, que también ha sido apoyada activamente por Podemos. Los otros dos compañeros de viaje en esta controvertida ley son los aragonesistas de centro-derecha del PAR -coaligados al PP en las Cortes Generales- e Izquierda Unida.

Desde que comenzó a tramitarse la proposición de ley quedó clara su vocación nacionalista, en línea con las tesis programáticas de la Chunta, que lleva años defendiendo el derecho de autodeterminación. El programa electoral con el que este partido concurrió a las elecciones autonómicas de 2015 abogaba por este pretendido «derecho de autodeterminación del pueblo aragonés» y lo defendía para conseguir un nuevo escenario en el que Aragón fuera jurídica y constitucionalmente una «nación federada» a España y aliada «con los antiguos estados y señoríos de la Corona de Aragón, dentro y fuera de la Península Ibérica»: Cataluña, la Comunidad Valenciana, el Rosellón francés y el antiguo Reino de Nápoles -la actual Nápoles y parte de la Península Itálica-.

La apuesta de Podemos por esta ley que abona el terreno del soberanismo en Aragón también engarza con los antecedentes programáticos de este partido. El propio Pablo Echenique impulsó a finales de 2016 un documento programático en el que Podemos reivindicó a Aragón como «país» y con soberanía propia.

Fuentes del PSOE aseguran que, con sus enmiendas, han «suavizado» le ley a la que inicialmente aspiraba la Chunta. Pero tanto PP como Ciudadanos insisten en que el texto resultante sigue abonando, a futuro, un escenario de raíz soberanista que choca con la Constitución y con el propio Estatuto de Autonomía vigente en estos momentos.

Proclamas nacionalistas con rango de ley

El texto al que han dado su visto bueno las Cortes de Aragón sitúa a esta región como un sujeto político diferenciado frente al Estado. con el que deberá haber -dice el articulado- una relación basada en la bilateralidad. La ley impulsada por la Chunta proclama que «los derechos históricos del pueblo aragonés son anteriores a la Constitución Española y al Estatuto de Autonomía». También subraya la primacía de «la expresión de la voluntad del pueblo aragonés de mantener y reafirmar su identidad política, institucional y jurídica». Y proclama igualmente que Aragón «ostenta» un «espacio jurídico, político y cultural propios que deberán reivindicarse y reconocerse».

«Aragón cuenta con una historia como comunidad humana diferenciada que se inicia hace doce siglos», sentencia otro de los artículos de esta controvertida ley, en el que se incide en esa condición «nacional» de Aragón. «Los derechos históricos del pueblo aragonés son anteriores a la Constitución Española y al Estatuto de Autonomía», proclama esta misma ley.