La joven ha estado ingresada durante cinco semanas en el Hospital San Jorge de Huesca
La joven ha estado ingresada durante cinco semanas en el Hospital San Jorge de Huesca - Fabián Simón
Sociedad

Sale del hospital la joven testigo de jehová que estuvo al borde de la muerte por negarse a una transfusión

Estuvo más de un mes hospitalizada en Huesca y permaneció en coma durante tres semanas

ZaragozaActualizado:

La joven oscense testigo de jehová que estuvo al borde de la muerte por negarse a recibir una transfusión sanguínea ha logrado sobrevivir, ha recibido el alta hospitalaria y sigue ahora su recuperación en casa. La muchacha, de 20 años, sufrió una apendicitis que derivó en una grave peritonitis. Al negarse a la transfusión, su estado se complicó y quedó en estado crítico.

Ha permanecido ingresada durante cinco semanas, tres de ellas en coma. Tras permanecer durante días debatiéndose entre la vida y la muerte, su organismo empezó a remontar y, finalmente, la joven ha recibido el alta hospitalaria, aunque todavía no está recuperada al completo y ahora se repone en casa. Heraldo de Aragón, citando fuentes del entorno de la joven, afirma que la muchacha sigue manteniéndose firme en su rechazo a las transfusiones sanguíneas pese al episodio que ha atravesado.

Su evolución quedó a expensas de una serie de tratamientos alternativos, de resultado incierto dada la gravedad del cuadro que presentaba la joven. Pero era la única opción que les quedaba a los facutativos, después de que el caso llegara al juzgado y éste determinara que había que respetar la voluntad de la joven, mayor de edad. El testamento vital lo había hecho hace escasos meses, tras haberse convertido en testigo de jehová.

Los padres, que no siguen esa confesión religiosa, también habían intentado anular ese testamento vital de su hija para que fuera tratada, ante el grave riesgo que corría su vida, pero el pronunciamiento judicial no dejó lugar a dudas. Además, la propia joven, mientras estuvo consciente, también había expresado lo mismo en el hospital, que bajo ningún concepto quería que se le hiciera una transfusión sanguínea.

Ante el agravamiento de su estado, los médicos le indujeron el coma. Así permaneció durante tres semanas. Su cuerpo sufría una grave infección que, sin una transfusión sanguínea, suponía un severo riesgo vital.