Sede de la Audiencia de Zaragoza, donde se celebrará el juicio a primeros de julio
Sede de la Audiencia de Zaragoza, donde se celebrará el juicio a primeros de julio - Fabián Simón
Tribunales

Piden encarcelar a una empleada del hogar por heredar 2,5 millones del anciano al que cuidaba

El fiscal considera que fue una estafa maquinada por esta inmigrante rumana junto a su exmarido

ZaragozaActualizado:

Una empleada de hogar se enfrenta a dos años de cárcel por haber heredado dos millones y medio de euros del anciano al que cuidó en Zaragoza. Al morir éste se descubrió que había cambiado su testamento para dejar sus bienes a la que había trabajado a su servicio durante sus cinco últimos años de vida, una inmigrante rumana.

El anciano, Eleuterio P. R., no tenía familiares directos. Pese a su modesta pensión de 757 euros mensuales, su patrimonio era muy abultado: 1,42 millones de euros en fondos de inversión, 887.000 euros en planes de pensiones, 127.100 euros en acciones bursátiles y un piso en Zaragoza capital, en el que habían convivido. De hecho, en la misma vivienda habían residido también, a la vez, dos hijos de la mujer y su exmarido. Pese a que estaban separados, el exmarido dejó Rumanía para irse a vivir con su exmujer y el anciano al que cuidaba. Según el fiscal, se benefició también de abultadas sumas de dinero que consiguieron del anciano mientras vivía.

La Fiscalía considera que la empleada de hogar, Anca M. V., y su exmarido, Víctor V., se compincharon para ir haciéndose con el abultado patrimonio del anciano. De ahí que les acuse de sendos delitos de apropiación indebida continuada y que pida para cada uno de ellos dos años de prisión, además de cuantiosas indemnizaciones.

El anciano había hecho testamento el 1 de julio de 2013. En él dejaba el piso de Zaragoza para su cuidadora, pero sus multimillonarios ahorros los legaba a la Cruz Roja. Sin embargo, apenas tres años después, el 14 de junio de 2016, hizo un nuevo testamento en el que Anca M. V. se convertía en heredera de todo su abultado patrimonio. Escasos meses después el anciano era incapacitado parcialmente por sentencia judicial, por entender que no era capaz de regir suficientemente su persona y sus bienes. Y unos meses después falleció.

El fiscal, en su escrito de acusación, ve probado que la empleada del hogar y su exmarido «planificaron y maquinaron para influir en su voluntad (la del anciano) y para hacerse con su importante patrimonio». Sin embargo, los abogados defensores piden la libre absolución de Anca M. V. y de su exmarido, Víctor V., ya que entienden que no hay delito alguno que se les pueda imputar.

La Fiscalía explica también en su escrito de acusación que Eleuterio P. R., el multimillonario anciano, había nacido en 1944. Cuando murió tenía 73 años. Sus últimos años de vida, en los que estuvo al estrecho y permanente cuidado de Anca M. V., día y noche, fueron también unos años de «aislamiento social muy relevante», tenía una «gran dependencia afectiva» respecto a su cuidadora, y «una inadecuada capacidad adaptativa para la autodirección, especialmente en el manejo de actos patrimoniales complejos».