Este año, la nieve sigue abundando en el Pirineo en plena primavera
Este año, la nieve sigue abundando en el Pirineo en plena primavera - Fabián Simón
Sociedad

La nevera gigante en la que se almacena el invierno

La estación de Candanchú (Huesca) entierra 12.000 m3 de nieve para la próxima temporada

Zaragoza Actualizado: Guardar
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A 1.500 metros de altitud, en Cadanchú (Huesca), una de las estaciones de esquí del Pirineo aragonés, experimentan este año con una gigantesca nevera. Ponen en práctica técnicas similares a las que se usaban hace siglos para guardar nieve o hielo, neveras rústicas que, en este caso, se ensayan a lo grande: Candanchú ha enterrado 12.000 metros cúbicos de nieve con el objetivo de aprovecharla el próximo otoño.

Este año el Pirineo ha ido sobrado de nieve. De hecho, la Cordillera sigue cubierta por un manto blanco de dimensiones inusuales para esta época del año. Pero esto no garantiza que en la próxima temporada la bonanza de nieve se mantenga. De hecho, cada año, para otoño, en las estaciones de esquí altoaragonesas cruzan los dedos para que nieve a tiempo y poder abrir cuanto antes.

A veces, las nevadas se resisten y ponen en apuros el arranque de la temporada. Candanchú quiere evitarlo -o al menos paliarlo- con esta nevera gigante. Responsables de la estación han contado al rotativo aragonés Heraldo que han puesto en práctica un concepto que ya lo han aplicado con éxito en otras estaciones europeas de los Alpes. Pero en este caso le han dado un toque autóctono, particular: si lo habitual es que como material natural aislante se utilice el serrín, para cubrir la nieve en Candanchú han optado por la paja, porque la tienen más a mano y en más cantidad. Confían en que, al igual que el serrín, la paja actúe como un eficaz aislante para salvaguardar la nieve durante el verano.

Durante estos días, las máquinas de la estación de esquí -que cerró la temporada el pasado 8 de abril- se han afanado por acumular la nieve en un punto concreto de este enclave, compactarla y cubrirla con una espesa capa de paja. En total, 12.000 metros cúbicos de nieve concentrada en un espesor de ocho metros de altura.

En noviembre, cuando se dispongan a iniciar la nueva campaña de esquí, se retirará la paja y se extraerá la nieve. Confían en que para entonces se haya conservado más de la mitad de toda la que se está almacenando estos días. Será entonces cuando se compruebe la eficacia del método, cuánta nieve se ha guardado y si su reutilización da realmente de sí, si compensa el esfuerzo realizado.

Lo que se pretende es que esa nieve -junto a los cañones de innivación artificial- sirva para acondiconar zonas esquiables en Candanchú y tener abierta la estación a principios de diciembre, aunque por entonces las nevadas todavía hayan escaseado o no hayan sido suficientes. Cada año, el momento clave para un buen arranque de la temporada es el puente festivo de la Constitución y la Inmaculada.