Líneas de procesado cárnico del grupo Guissona en la localidad leridana del mismo nombre
Líneas de procesado cárnico del grupo Guissona en la localidad leridana del mismo nombre
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La mayor empresa de Lérida elige Aragón para montar su nuevo gran centro industrial

Guissona, grupo alimentario líder de Cataluña, creará 4.000 empleos en Épila (Zaragoza)

ZaragozaActualizado:

La mayor empresa de Lérida y el grupo alimentario líder de Cataluña, Guissona -propietario de la cadena comercial Bonárea-, ha elegido a Aragón para montar su nuevo gran centro logístico y de procesado cárnico, con el que creará 4.000 empleos directos e indirectos en diez años, mil de ellos en su primera fase de actividad. Lo construirá en Épila (Zaragoza).

Se enmarca en el plan de expansión de la compañía, que va a extender su red de establecimientos por el Levante y por la zona norte y centro peninsular. Según han explicado desde la empresa, se ha elegido Épila porque es un punto ideal para la logística de esa futura red de establecimientos, ya que la norma de la compañía es que haya un gran centro logístico que cubra cualquiera de sus tiendas en un radio máximo de 200 kilómetros. Este requisito no se podría haber alcanzado si se hubiera implantado en la provincia de Lérida, donde, en cualquier caso, se seguirá concentrando el grueso de la actividad industrial del grupo.

El acuerdo se llevaba fraguando desde hace más de un año y, finalmente, lo han rubricado este viernes en Zaragoza el presidente del Grupo Guissona, Jaume Alsina, y el presidente del Gobierno aragonés, Javier Lambán, inmediatamente después de que el Ejecutivo autónomo -en reunión extraordinaria- aprobara la firma del convenio con el que la Administración aragonesa se compromete a apoyar y facilitar el desarrollo de este plan de inversiones.

El complejo que este grupo catalán va a levantar en Épila convivirá con el que hasta ahora ha sido el núcleo de procesado y distribución de la firma, «La Closa», situado en la propia localidad leridana de Guissona que da nombre a esta compañía. De hecho, según ha explicado Alsina, el nuevo complejo que van a levantar en Épila es, en cuanto a su concepto organizativo, idéntico a «La Closa» y desde estas nuevas instalaciones se abastecerán a todas las tiendas Bonárea que se van a abrir en los próximos años en la zona norte de España, en Levante y en Madrid y su entorno.

Javier Lambán ha comparado la implantación de este gran centro industrial y logístico de Guissona con lo que supuso en 1982 la llegada a Aragón de la empresa automovilística Opel (General Motors), instalada en Figueruelas (Zaragoza) y que, hasta ahora, es el mayor centro industrial de toda la región.

Guissona agrupa varias líneas de negocio, centradas en la producción agroalimentaria y en la distribución. Cuenta con su propia caja rural, Caixa Guissona, y con una red de más de 430 establecimientos comerciales Bonárea repartidos por Cataluña, Aragón, la Comunidad Valenciana, Madrid, Guadalajara y el Principado de Andorra.

Fundado en 1959, el Grupo Guissona está participado por miles de productores cooperativistas. Así, cuenta actualmente con más de 2.000 explotaciones ganaderas de sus socios, que suman 4.200 empleos. La compañía abarca todas las líneas de la cadena de producción y distribución: granjas, producción de piensos, procesado cárnico y venta directa en tiendas propias, a lo que se suma su división bancaria y de seguros.

La facturación anual de este grupo empresarial ronda los 1.500 millones de euros anuales, de los que más de 800 corresponden a su línea de alimentación. El beneficio anual del grupo se sitúa en unos 40 millones de euros.

La puesta en marcha de su nuevo y gran centro logístico se enmarca en los planes de crecimiento y expansión diseñados por Guissona para su red de distribución Bonárea. Épila se encuentra a 40 kilómetros de la capital aragonesa.

Las cifras del proyecto son abultadas: 400 millones de euros de inversión, 180 hectáreas de terrenos para acoger sus nuevas isntalaciones y la previsión de crear en diez años 4.000 puestos de trabajo, entre directos e indirectos. En la primera etapa de vida de este centro logístico se crearán unos mil puestos de trabajo.

El desarrollo del proyecto de este nuevo centro logístico arrancará de inmediato en su fase administrativa. El objetivo es que estas instalaciones estén operativas a principios del año 2019.

Las instalaciones se ubicarán al pie de la autovía A-2, Madrid-Zaragoza. Fuentes del Gobierno aragonés han explicado que, tras decidir instalarse en esta región, la compañía ha elegido la localidad de Épila porque era el lugar que reunía los requisitos más importantes que exige el proyecto: poder acceder de forma garantizada a abundantes caudales de agua, tener una superficie de terreno disponible que pueda ocupar de forma prácticamente inmediata y acceso a grandes redes de comunicaciones desde las que cubrir con inmediatez el abastecimiento a las nuevas tiendas que abrirá el grupo Guissona fuera de Cataluña.