Un niño bebiendo agua en una fuente pública
Un niño bebiendo agua en una fuente pública - S. Espiinosa
Sociedad

La mala hidratación, un problema creciente entre niños y adolescentes

Un estudio hecho en Huesca desvela que la mayoría no beben suficiente agua. Afecta a su rendimiento intelectual y físico

ZaragozaActualizado:

Los escolares españoles no están bien hidratados. No beben suficiente agua, lo que afecta al rendimiento tanto físico como intelectual. El dato lo ha puesto de manifiesto un estudio realizado entre escolares de Huesca durante este último curso.

La investigación la ha llevado a cabo el área de Nutrición Humana y Dietética de la Facultad de Ciencias de la Salud y del Deporte de Huesca. Se ha centrado en escolares de entre 12 y 15 años, niños y adolescentes a los que se evaluaba su hidratación coincidiendo con la práctica deportiva. El trabajo ha puesto de manifiesto que también se da en España un problema -el de la mala hidratación- que en los últimos años ha sido detectado igualmente en investigaciones realizadas en Francia e Italia.

En el caso de Huesca se ha estudiado a chicos de distintos colegios y barrios de la ciudad, que practican fútbol como actividad extraescolar, confirmando los resultados de investigaciones anteriores sobre esta cuestión, informa Ep.

«Estudio del estado de hidratación en jóvenes futbolistas antes y después de intervención» es el título de esta iniciativa, que incluyó durante su realización la medición de este parámetro en una muestra de 59 niños de las categorías Alevín, Infantil y Cadete. La investigación ha sido dirigida por la profesora universitaria Iva Marqués.

Estos controles, realizados en los meses de diciembre y mayo, siempre durante la tarde, antes del entrenamiento, mostraron que solamente el 36% presentaban una densidad de orina adecuada, mientras que el 64% la tenían demasiado elevada, indicando que no estaban adecuadamente hidratados.

Una inadecuada hidratación, explican los autores del trabajo, «produce cefaleas, irritabilidad, escaso rendimiento deportivo y una reducida función cognitiva, tanto en los niños como en los adultos», indican los autores del estudio. Por el contrario, señalan, «algunos estudios sugieren que una buena hidratación contribuye a mejorar la memoria y los niveles de atención» y pueden favorecer un buen desarrollo cognitivo en los menores.

«Los cambios en el estado de hidratación a lo largo del día pueden afectar el rendimiento cognitivo con implicaciones en el éxito escolar», precisa Iva Marqués. «La dificultad en la percepción correcta de la sed» que pueden tener los niños es otro de los aspectos, señala, que pueden incidir en el aumento del riesgo de una deshidratación relevante.