El testimonio de un policía permitió dar con el corazón, analizarlo y comprobar que había sido una muerte natural
El testimonio de un policía permitió dar con el corazón, analizarlo y comprobar que había sido una muerte natural - F. S.
Sucesos

Juzgan a una forense por ocultar el corazón de una presunta víctima de homicidio

Cuando se analizó el órgano se descartó el delito, se declaró muerte natural y se exculpó al imputado

R. P.
ZaragozaActualizado:

Un forense del Instituto de Medicina Legal de Aragón se sentará próximamente en el banquillo, acusada de haber ocultado el corazón de una presunta víctima de homicidio. Cuando se dio con ese órgano y se analizó, el informe apuntó que el hombre había fallecido por causa natural, se descartó que hubiera perecido víctima de un crimen y se exculpó a quien había estado imputado como presunto homicida durante cinco meses. Éste reclama ahora a la Administración 100.000 euros de indemnización.

Los hechos se remontan a la primavera del año 2016 y ocurrieron en Calatayud. Según ha informado Heraldo, una vez que se descartó el homicidio y se archivó la causa, el juzgado puso en conocimiento de la Fiscalía cómo había actuado la forense que tuvo en sus manos el corazón, que lo guardó sin analizar y que, además, le dijo a la juez instructora que no había conservado la víscera.

Fue el testimonio de un policía el que permitió dar con el corazón. El agente advirtió a la jueza que él había presenciado la autopsia y que vio cómo se extraía y conservaba el corazón de la víctima. El juzgado ordenó entonces que se diera con el corazón, se localizó y fue analizado por otros forenses, que en su informe concluyeron que la muerte de esa persona no podía atribuirse a una causa violenta sino a una patología cardíaca que padecía previamente. Eso libró al imputado de la acusación de homicidio y solo fue multado por una pelea que había tenido con la víctima apenas media hora antes de que muriera. El fallecido tenía 52 años, y 37 el acusado.

La Fiscalía, tras revisar lo ocurrido, ha determinado ahora que procede juzgar penalmente a la forense que extrajo y ocultó el corazón sin analizar. La facultativa, Teresa R. V., se enfrenta a una petición fiscal de dos años y medio de inhabilitación para empleo público y una multa de 6.000 euros.

Mientras tanto, quien estuvo imputado como presunto homicida está a la espera de que se resuelva su reclamación contra el Gobierno aragonés, administración a la que pertenece el Instituto de Medicina Legal de Aragón y que, por tanto, es responsable subsidiaria de la actuación de la forense. Considera que si se hubiera realizado correctamente la autopsia y se hubiera analizado el corazón, no se habría sustanciado la imputación por un presunto delito homicidio que pesó contra él durante meses. Por ello, reclama 100.000 euros de indemnización por daños y perjuicios.