Cartel utilizado en un local de la calle Ponzano de Madrid para evitar molestias a los vecinos por sacar bebidas fuera
Cartel utilizado en un local de la calle Ponzano de Madrid para evitar molestias a los vecinos por sacar bebidas fuera - Guillermo Navarro.
Sociedad

Un juez ratifica el cierre durante tres meses de un bar en Zaragoza por dejar sacar bebidas a la calle

El tribunal destaca que el establecimiento no hizo lo suficiente por evitar que los clientes salieran con los vasos a la calle

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Un juez ha reducido de un año a tres meses el periodo de cierre decretado por el Ayuntamiento de Zaragoza al bar La Enagua, en la zona del Rollo, tras las reiteradas denuncias impuestas contra el establecimiento por vender bebidas alcohólicas para consumir en la vía pública. En la sentencia del juzgado número 2 de lo Contencioso Administrativo de la capital aragonesa, se recuerda que, según la ley autonómica 11/2005 de Espectáculos Públicos, «la venta o dispensación de bebidas alcohólicas solo podrá realizarse en establecimientos autorizados al efecto, no permitiéndose aquellas en el exterior del establecimiento ni su consumo fuera del mismo, salvo en terrazas o veladores».

El tribunal destaca que el establecimiento no hizo lo suficiente por evitar que los clientes salieran con los vasos a la calle. El control no era efectivo, porque, según la sentencia, los responsables del bar actuaban de forma «consciente» al vender alcohol para consumir en la calle. «Lo que en realidad se ha establecido es un local de venta de bebidas para llevar», señala el juez, a la vista de «la enorme cantidad de veces en que se le ha denunciado» al establecimiento por este motivo.

«No resulta razonable que si en un procedimiento sancionador se fija como mucho seis meses de suspensión (...) en este supuesto se haya establecido un año, y menos sin razonamiento alguno, pues igual podrían haber dicho cinco años que uno», critica el juez, que finalmente ha fijado un periodo de cierre de tres meses, enmendando el tiempo de clausura establecido inicialmente por Urbanismo.

Una reducción que no ha reducido la satisfacción de los vecinos con la sentencia, como recoge «El Heraldo» en su edición digital. «Es una sentencia demoledoras y vergonzante para el propietario del establecimiento», afirma a a través de un comunicado Carlos Monge, presidente la asociación de vecinos La Huerva. A su juicio, el fallo confirma la «mala praxis» del local, que «ha favorecido el consumo de alcohol en la calle de una manera consciente y sostenida en el tiempo»