LA CARRERA OLÍMPICA

Barcelona acelera mientras Zaragoza deja en el aire la candidatura a los JJOO de invierno

Optimismo en Cataluña ante la elección de Corea para los Juegos de 2018, lo que amplía las posibilidades de que una ciudad europea sea elegida para las Olimpiadas de Invierno de 2022

ZARAGOZA Actualizado:

El comisionado de la Candidatura Barcelona-Pirineos para acoger los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022, Enric Truñó, considera que la elección, esta semana, de la ciudad coreana de PyeongChang para celebrar los del año 2018 "aproxima más" los juegos de invierno de 2022 a Europa. Truñó ha opinado que "la rotación continental ha pesado en la elección de PyeongChang, de cuya candidatura ha destacado "la insistencia y la calidad de las instalaciones ya disponibles hoy en día" en esta ciudad surcoreana.

Según Truñó, que es el comisionado del Ayuntamiento de Barcelona en la candidatura olímpica catalana, la decisión que ha tomado esta semana el COI "abre más posibilidades para que los Juegos de Invierno puedan volver a Europa en 2022 y esto nos permite seguir trabajando con ilusión y rigor en nuestro proyecto, tan importante para el Pirineo, para Barcelona y para Cataluña, así como para la proyección de nuestros deportes de invierno".

Las declaraciones, y la unidad política que hay en Cataluña en torno a este proyecto, deja claro que Barcelona refuerza su apuesta en firme por la candidatura olímpica de 2022, por la que hace un año también se decidió pugnar Aragón. Lo hizo mediante el consorcio Zaragoza-Pirineos, liderado por el Ayuntamiento zaragozano junto al Gobierno aragonés -socios mayoritarios-, en compañía de la Diputación de Huesca y de los ayuntamientos de Jaca y de Huesca.

El problema es que, mientras se amplían las posibilidades de que el COI elija una ciudad europea para los JJOO de Invierno de 2022, y mientras Barcelona está decidida a aprovechar al máximo esta coyuntura, en Aragón la candidatura olímpica se desinfla. Algo, por otra parte, que lógicamente es bien recibido en suelo catalán.

Desde hace algo menos de un mes, la candidatura aragonesa está totalmente en el aire. Fue desde que Juan Alberto Belloch, para mantenerse en la alcaldía tras perder las elecciones, se plegara a las exigencias de sus ahora socios de CHA e IU. Estos le pusieron, entre otras condiciones, que el Ayuntamiento de Zaragoza dejara de poner dinero para la candidatura olímpica. Y Belloch aceptó. Esto dinamita el proyecto, porque el Ayuntamiento zaragozano ha soportado hasta ahora el 35 por ciento del presupuesto del consorcio, además de ser una pieza clave en la candidatura Zaragoza-Pirineos.

Ahora la pelota queda, de forma sobrevenida, en el tejado del Gobierno aragonés que, desde la próxima semana, será persidido por la popular Luisa Fernanda Rudi. El problema no es solo que se tenga que repartir el porcentaje que hasta ahora cubría Zaragoza en el consorcio olímpico; el problema es que, sin aportación y con la capital aragonesa en segundo plano, habría que rediseñar el proyecto. Y todo esto cuando la carrera olímpica entra en fases decisivas. No hay tiempo que perder. En 2013, las aspirantes a ser sede de los JJOO de Invierno de 2022 tendrán que presentar sus proyectos ante el Comité Olímpico Español.