Los hechos se produjeron en el zaragozano barrio de San José
Los hechos se produjeron en el zaragozano barrio de San José
Sucesos

El joven que murió al ser detenido tras varios intentos de agresión sexual tenía problemas de corazón

El joven, de 29 años, se mostró muy violento y seis policías resultaron lesionados al intentar reducirlo

R. P.
ZaragozaActualizado:

El joven que murió el pasado domingo en Zaragoza cuando iba a ser detenido por varios intentos de agresión sexual sufría problemas de corazón, según ha desvelado la autopsia que se le ha practicado en el Instituto de Medicina Legal de Aragón (IMLA), si bien todavía se van a realizar más análisis para precisar al máximo la patología que sufría.

El joven falleció el domingo de madrugada, cuando varias dotaciones policiales acudieron a arrestarleen plena calle, en el zaragozano barrio de San José, poco después de que dos mujeres avisaran al 091 que habían sido víctimas de sendos intentos de agresión sexual. Además, se investiga si también fue el autor de un tercer caso denunciado en la misma zona y a las mismas horas por una tercera mujer.

Tras recibir esas denuncias, las patrullas policiales empezaron la búsqueda del presunto autor. Una de ellas localizó al joven que se ajustaba a la descripción facilitada. Cuando le dieron el alto y le requirieron la documentación, reaccionó de forma muy violenta, lo que exigió que acudieran varias dotaciones y que seis de los agentes que intervinieron sufrieran lesiones.

Allí mismo, cuando estaba siendo reducido, el joven cayó desplomado. Murió de forma fulminante. Ahora, según ha desvelado Heraldo citando fuentes de la investigación, la autopsia ha confirmado que el joven, un colombiano de 29 años, padecía una enfermedad cardíaca. Al parecer, los forenses han dado con signos muy evidentes de esa patología. Aun con todo, el corazón del joven ha sido enviado al laboratorio del Instituto Nacional de Toxicología de Barcelona, para ser sometido a análisis más exhaustivos.

Además, la autopsia que se le ha practicado en Zaragoza también apunta a que el joven no se medicaba por esa enfermedad, no estaba sometido a tratamiento, por lo que se cree que tampoco conocía que sufría esa patología cardíaca.

El mismo informe indica que en la orina no se hallaron restos de sustancias estupefacientes, hipótesis que se barajó inicialmente ante la violencia con la que reaccionó contra los agentes que habían acudido a detenerlo.