Medios aéreos y humanos de la  (DGA) y de la (UME) trabajan desde las 14.15 horas en la extinción del incendio | EFE
Medios aéreos y humanos de la (DGA) y de la (UME) trabajan desde las 14.15 horas en la extinción del incendio | EFE

El incendio declarado ayer en Zaragoza ya afecta a 6.000 hectáreas

EFE | ZARAGOZA
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Unas 6.000 hectáreas de monte bajo, pinares y rastrojos se han quemado hasta ahora en el incendio que comenzó ayer en el campo de maniobras de San Gregorio (Zaragoza) y que se ha extendido a varios municipios colindantes, donde numerosos efectivos terrestres y aéreos han trabajado todo el día para controlarlo.

La última valoración de la situación la han dado en el término de Castejón de Valdejasa el consejero de Política Territorial e Interior del Gobierno aragonés, Rogelio Silva, y el director general de Gestión Forestal, Alberto Contreras, quienes se han desplazado hasta el municipio para conocer el alcance de los daños.

En la extinción del fuego trabajan dieciocho medios aéreos (trece helicópteros y cinco hidroaviones), que terminarán su actividad al anochecer, dieciocho autobombas y catorce cuadrillas terrestres, lo que implica más de trescientas personas.

Además se ha solicitado más maquinaria pesada para evitar que el fuego se extienda y pueda aproximarse a algunas poblaciones, que por el momento no corren ningún peligro.

El fuego fuera del campo de maniobras ha progresado en dos flancos, uno hacia los montes de Castejón de Valdejasa y Zuera, con una importante masa forestal, y que ya está controlado, y otro, en dirección a Remolinos y Tauste.

La localidad de Tauste está separada del frente del incendio por 16 kilómetros de cultivos, por lo que no hay temor a que pueda llegar a la población, y de Remolinos lo separan campos de yesos con algún matorral, y la progresión será mínima.

No es así en la zona militar, donde se calcula que arderán otras 2.000 hectáreas porque afecta a un terreno donde no hay caminos ni cortafuegos, poblado por pino viejo de fácil combustión, y no pueden actuar los medios terrestres por seguridad y los aéreos tienen que volar a elevada altura y no es eficaz.

"Todavía dará guerra", ha dicho el director general para referirse a las posibilidades de poder controlar en las próximas horas el incendio, que ha afectado a los municipios de Zaragoza, Tauste, Remolinos, Pradilla de Ebro y Torres de Berrellén.

El consejero Silva ha señalado que aunque se cree que no va a ser necesario evacuar las poblaciones, los efectivos desplegados se mantienen "pendientes" de Remolinos y a la expectativa de la dirección del viento.

Defensa abre una investigación

Ha destacado la permanente colaboración con el Ministerio de Defensa desde que se originó el siniestro, así como con los alcaldes de los términos afectados y los presidentes comarcales.

Silva no se ha pronunciado sobre las causas del incendio que, ha recordado, es una causa que corresponde hacer al Ministerio de Defensa, que ya ha abierto una investigación.

A este respecto, Chunta Aragonesista (CHA) e Izquierda Unida (IU) han exigido hoy que se aclaren las causas del incendio y han cuestionado por qué no se actuó antes en el campo de maniobras para evitar que traspasara el perímetro militar.

Para el secretario de Organización de CHA, Juan Campos, el campo de maniobras supone "una hipoteca y un peligro" y ha calificado de "inadmisible" que la presencia de armamento en la zona pueda estar complicando las tareas de extinción y poner en peligro la seguridad de los núcleos urbanos próximos.

El coordinador general de IU de Aragón, Adolfo Barrena, ha denunciado que a pesar de que los incendios se repiten dentro del recinto militar, se sigue sin establecer "protocolos oportunos", ya que la experiencia demuestra que las labores de coordinación entre el Ejercito y los efectivos civiles para la extinción "no han estado a la altura".