Las granadas, ordenadas conforme eran extraídas de la laguna
Las granadas, ordenadas conforme eran extraídas de la laguna - Guardia Civil
Sucesos

Hallan más de 500 granadas de mortero en un acuífero de Teruel

El arsenal, que data de la Guerra Civil, ha sido encontrado accidentalmente por buzos de la Guardia Civil

R. P.
ZaragozaActualizado:

La Guardia Civil ha localizado y neutralizado en un acuífero de Monreal del Campo (Teruel) el mayor arsenal de explosivos de la Guerra Civil hallado hasta la fecha en Aragón y uno de los mayores de España: 538 granadas de mortero que habían aguardado bajo el agua durante 80 años.

El hallazgo ha sido casual. Especialistas del Grupo de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil acudieron a este embalse natural el pasado mes de mayo para rastrearlo, en el marco de una operación de búsqueda de un hombre que había desaparecido en la zona. Y, mientras revisaban este acuífero, se toparon con las granadas de mortero.

Más de un mes han necesitado los expertos en explosivos de la Guardia Civil para extraer, una a una esas 538 granadas de mortero. Ha sido una tarea muy delicada por «la dificultad y la peligrosidad de las tareas de localización, extracción y posterior destrucción» de estos artefactos, según han informado fuentes de la Benemérita.

Las granadas estaban en el lodo que cubre el fondo de esta laguna conocida como Los Ojos del río Jiloca. Tras ser recuperado ese arsenal al completo, fue trasladado a una cantera cercana a Monreal del Campo, donde se procedió a explotar las granadas de forma controlada.

En las tareas de recuperación de este arsenal han participado numerosos agentes especializados en búsqueda y desactivación de explosivos, procedentes de Valdemoro (Madrid), Zaragoza y Teruel, en colaboración con agentes expertos en actividades subacuáticas con base en Valdemoro y en Huesca.

Las mismas fuentes han indicado que todo apunta a que esas más de 500 granadas de mortero fueron arrojadas al agua por alguna unidad militar que tuvo que emprender la huida de forma apresurada ante el avance de tropas enemigas. Al no poder acarrear con el arsenal para no perder tiempo, habrían optado por echarlas al acuífero para que esos artefactos no los pudiera aprovechar el enemigo.

Cada año se cuentan por cientos las intervenciones que tienen que llevar a cabo en la provincia de Teruel los especialistas en explosivos de la Guardia Civil, debido a la gran cantidad de artefactos de la Guerra Civil que siguen esparcidos por este territorio. Por ejemplo, sin contar con el arsenal hallado ahora en Monreal del Campo, en lo que va de año el Equipo de Búsqueda y Localización de Explosivos de la Guardia Civil de Teruel ha atendido más de un centenar de incidencias relacionadas con artefactos explosivos -una media de una cada tres días-, y se han destruido un total de 41 artefactos explosivos de diferentes tipos: proyectiles de artillería, granadas de mano, granadas de mortero y bombas de aviación. También se han destruido 27 kilos de sustancias explosivas y 950 detonadores.

El material que aparece en la provincia abarca la práctica totalidad del empleado por ambos bandos durante la Guerra Civil. Tanto es así que durante el año 2009 apareció en el término municipal de Villarquemado (Teruel) una bomba de aviación que hasta la fecha no había sido catalogada en ningún otro lugar.