La víctima sigue de baja casi un año después
La víctima sigue de baja casi un año después
Tribunales

Diez años de cárcel por secuestrar y abusar de la doctora que fue a atenderle a casa en Zaragoza

La retuvo durante casi una hora en la que fue agredida y sufrió abusos sexuales. El condenado tiene 53 años

Zaragoza Actualizado: Guardar
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La Audiencia de Zaragoza ha condenado a diez años de cárcel a un hombre que secuestró, agredió y abusó sexualmente de la doctora que fue a atenderle a domicilio. En la misma sentencia se le impone una indemnización de 120.000 euros para la víctima, una facultativa del centro público de salud Univérsitas de la capital aragonesa. Permaneció retenida durante casi una hora hasta que, aprovechando un descuido de su captor, logró salir de la vivienda y pedir ayuda.

El condenado tiene 53 años. El 22 de junio de 2018 fue atendido en su domicilio por esta médica de cabecera de la Sanidad pública aragonesa. Una vez en el interior de la vivienda, el hombre la amenazó con un cuchillo y obligó a la doctora a seguir sus indicaciones. Le ató las manos a la espalda, la amordazó y la llevó al dormitorio. Tras lanzarla sobre la cama, ella temió por su vida al ver cómo él cogió un cojín y se lo puso durante unos instantes sobre la cara en un par de ocasiones. Cuando ella estaba sobre la cama, el hombre se desnudó, se puso sobre ella y le realizó tocamientos.

Tres cuartos de hora permaneció retenida la doctora, hasta que aprovechó un descuido para escapar y pedir ayuda. En estos momentos, casi un año después de lo ocurrido, sigue arrastrando secuelas psicológicas que la mantienen de baja.

Durante el juicio, el acusado alegó que no recordaba lo ocurrido. Su abogado defensor esgrimió un informe psicológico que apunta a que el agresor arrastra un trastorno de la personalidad. Los forenses judiciales, sin embargo, no habían apreciado ninguna alteración mental. Aun con todo, el tribunal ha tenido en cuenta el informe aportado por la defensa y le ha rebajado la pena respecto a la que solicitaban tanto la víctima como el Servicio Aragonés de Salud y la Fiscalía.

El imputado se enfrentaba a peticiones de condena de entre 17 y 24 años de cárcel, pero finalmente la Audiencia de Zaragoza se la ha dejado en diez años de prisión, al entender –a favor del acusado- ese trastorno de la personalidad alegado por su abogado defensor.