Imagen de archivo de la Expo Internacional de Zaragoza de 2008 - FABIAN SIMÓN
ZARAGOZA

Las deudas de la Expo acosan al PSOE

La larga sombra de la Expo de 2008 atosiga al PSOE: el Tribunal de Cuentas lleva más de un año apuntando dudas legales, anomalías de gestión y deudas millonarias

zaragoza Actualizado:

Este jueves, el Ayuntamietno de Zaragoza celebrará una sesión extraordinaria de la Comisión de Presidencia, Economía, Hacienda y Régimen Interior para debatir el último informe del Tribunal de Cuentas sobre la Expo de 2008. Uno más desde que, hace algo más de un año, empezara a fiscalizar las abultadas cuentas de la Exposición Internacional de Zaragoza con la que el PSOE sacó pecho en 2008 y que ha acabado comprometiéndole.

Este último informe apunta de lleno hacia el Ayuntamiento que preside el socialista Juan Alberto Belloch. El Tribunal de Cuentas habla de anomalías en la gestión de proyectos, notorios desfases presupuestarios y deudas acumuladas que han acabado poniendo en serios apuros el equilibrio económico del Consistorio.

Belloch se defiende diciendo que el informe tiene carga política. Pone en duda la independencia de quien lo ha redactado.

En cualquier caso, la realidad es que no ha sido ni el primer ni el único informe del Tribunal de Cuentas que ha puesto en evidencia prácticas poco correctas en la gestión de los cientos de millones de euros que se llevó la Expo. Y esto no solo afecta al Ayuntamiento. De hecho, la organización de la Muestra de 2008 la lideró el Gobierno central, accionista mayoritario de la sociedad pública Expoagua, de la que también formaban parte el Ayuntamiento y el Ejecutivo autónomo.

Como informó en su día ABC, otros dos informes del Tribunal de Cuentas, emitidos hace aproximadamente un año, evidenciaron detalles espinosos. Por ejemplo, que la contabilidad de la Expo se cerró con unas pérdidas de 502 millones de euros; que los contratos de consultoría para las obras del recinto se adjudicaron por 16,6 millones de euros y se acabaron pagando 27,6 millones; que el Gobierno desvió a la Expo 28 millones de ayudas para el Tercer Mundo, dinero que se usó para que acudieran gratis a este evento delegaciones de países en vías de desarrollo; o que las obras acumularon desfases presupuestarios tremendos. Por ejemplo, según las cuentas que controló el Tribunal de Cuentas, el Palacio de Congresos se presupuestó en 54 millones de euros y acabó costando casi 83; la emblemática Torre del Agua se adjudicó por 40,1 millones y al final se pagaron por ella 55; o el Pabellón Puente, que se encargó por 53,6 millones y terminó costando 72,7 millones.

Y a eso se añaden otras irregularidades que llegaron hasta los tribunales: la sociedad pública Expoagua mantuvo en todo momento el contrato de explotación de las tiendas oficiales de la Expo y de las licencias comerciales a la portuguesa TBZ, a pesar de los impagos que iba a cumulando con proveedores.