Cataluña, la frontera sanitaria
El Gobierno aragonés sigue intentando resolver el conflicto abierto por la Generalitat - ABC
SOCIEDAD

Cataluña, la frontera sanitaria

El "cerrojazo" de los hospitales catalanes a los pacientes aragoneses contrasta con la normalidad en el flujo de usuarios entre Aragón, Navarra y Soria

ZARaGOZA Actualizado:

Alrededor de 35.000 aragoneses acuden a Cataluña al médico a raíz de un convenio que los Ejecutivos de ambas comunidades firmaron tiempo atrás, en concreto en el año 2005. Hasta el momento no habían surgido problemas, pero con la crisis y los recortes que está sufriendo la Sanidad catalana las negativas para atender a los pacientes aragoneses han comenzado a llegar.

Desde julio de 2010, los médicos catalanes se niegan a expender recetas a pacientes crónicos aragoneses en la costa de Tarragona. Además, desde agosto, a pacientes no urgentes que acuden a consultas de especialistas y a servicios sanitarios del Hospital Arnau de Vilanova de Lérida se les insta a que vayan a hospitales aragoneses.

El problema es que muchas de estas localidades afectadas, ubicadas en la zona conocida como la «Franja» aragonesa, están más cerca o mejor comunicadas con Lérida que con hospitales públicos de Aragón. La opción que les queda es ir al hospital de Barbastro, en Huesca. Un hospital éste último que no cuenta con todas las especialidad, por lo que muchos se ven obligados a desplazarse hasta Zaragoza.

La diferencia de trayecto es abultada. Por ejemplo, un vecino de Fraga que acuda al médico a la capital aragonesa deberá de recorrer 122 kilómetros, mientras que si fuera a Lérida la distancia sería mucho menor. En este caso, el trayecto es de 33 kilómetros.

La solución: algunos de los pacientes han comenzado a empadronarse en Lérida, para así no tener problemas con la atención sanitaria. De momento, es una práctica minoritaria, pero que muchos vecinos de esta zona no descartan tomar si el problema persiste.

De momento, ya han hecho llegar sus quejas al Gobierno aragonés y al Ejecutivo central. De hecho, la ministra de Sanidad, Leire Pajín, ya se ha manifestado al respecto, recordando a Cataluña que debe de atender a los pacientes aragoneses desplazados en su Comunidad. Sin embargo, el Ministerio se lava las manos en el conflicto por los pacientes que acuden a los especialistas. En este caso, pide a ambas comunidades que solucionen el problema atendiendo al convenio que firmaron hace seis años.

Con este objetivo en las próximas semanas la presidenta de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, se reunirá con el presidente de la Generalitat, Artur Mas. Un encuentro en el que están puestas todas las esperanzas de los municipios aragoneses afectados.

Sin embargo, Cataluña no es la única comunidad con la que Aragón tiene firmados convenios de colaboración sanitaria. Castilla y León, Comunidad Valencia y Navarra también viven una situación similar.

Tudela y Soria

Ejemplarizante es el caso de Tudela. A su hospital, el Reina Sofía, acuden a urgencias los vecinos de la comarca de Tarazona. En este caso está claro que solo se atienden las urgencias, así ha sido desde un primer momento. Por tanto, un turiasonense deberá acudir al especialista a Tarazona y de ser un caso grave será derivado a Zaragoza, a pesar de que la distancia es mayor.

Una situación similar se da con Soria y los municipios aragoneses colindantes. La diferencia es que en estos dos últimos casos «las reglas del juego» no han cambiado dependiendo de la situación económica, sino que se han mantenido fieles a lo pactado entre Gobiernos.

Eso sí, esto no quita para que los vecinos que limitan con ambas comunidades pidan que se aumente la cartera de servicios prestados. Por una cuestión de comodidad, para no tener que recorrer muchos más kilómetros para ser asistido por un médico.

Y es que a pesar de que las urgencias no peligren, en el caso de que un paciente sea ingresado y la causa vaya para largo se deriva a la capital aragonesa, con las molestias que para el paciente y familiares conlleva.

Esta situación se ha dado en repetidas ocasiones, por eso los afectados piden al Gobierno de Aragón que se tomen soluciones al respecto y aunque no se atiendan los especialistas sí se cubran los ingresos.