Imagen de archivo de una manifestación de mineros aragoneses del carbón
Imagen de archivo de una manifestación de mineros aragoneses del carbón - F. Simón
Economía

Los cien últimos mineros que tienen los días contados en Aragón

Las minas de carbón agonizan, y la «transición energética» proclamada por el Gobierno central les da la puntilla

ZaragozaActualizado:

A finales de los años 80, más de 4.000 personas trabajaban en las minas aragonesas de carbón. Ahora ni hay minas -queda un escuálido puñado, ni la sombra de las que hubo- ni, por ende, quedan mineros: son solo un ciento, y tienen los días contados.

La del carbón es una agonía que empezó a principios de los años 90. Se prometieron ayudas para la reconversión, ha habido miles de millones de euros de dinero público que ha circulado para impulsar los municipios que perdían el carbón, pero el resultado mayoritario es poco alentador: allí donde se ha cerrado una mina se ha perdido un empleo que no ha encontrado contrapartida; y el resultado ha sido menos trabajo, menos vecinos y más despoblación.

De esto saben bien en localidades de territorios aragoneses tradicionalmente mineros. En la provincia de Teruel, la comarca de las Cuenas Mineras da fe de ello. Allí, la despoblación cae a plomo desde hace demasiado tiempo, a la par que el carbón ha ido esfumándose como actividad económica.

Hoy por hoy, en España tan solo quedan 2.100 mineros del carbón, la mayoría concentrados en Asturias (unos 1.700) y en Castilla y león (357).

En Aragón, la tercera región en la que las minas del carbón tenían más peso, solo quedaban 115 el mes pasado. Son 20 menos que hace un año, 215 menos que hace cinco, mil menos hace 20 años... Es un declive inexorable al que le llega la puntilla con la «transición energética» proclamada ahora por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, que condena a las útimas minas de carbón que quedan en España.