Los vecinos de Bello no pueden beber agua del grifo
Los vecinos de Bello no pueden beber agua del grifo - F. SIMÓN
SOCIEDAD

Bello, el pueblo de Teruel que no tiene agua potable desde hace décadas

El agua de boca que sale por sus grifos no es potable, triplica el nivel máximo de nitratos permitido por Sanidad

ZARAGOZAActualizado:

Los poco más de 200 habitantes de la localidad turolense de Bello sufren desde hace décadas un mismo problema: el agua de boca que sale por sus grifos no es potable. Triplica el nivel máximo de nitratos permitido por Sanidad y por lo tanto no es apta para el consumo humano. Los pozos de agua que abastecen al municipio no son de calidad y hasta ahora, como parche, la Diputación Provincial de Teruel les suministraba agua a través de un gran contenedor. Sin embargo, desde hace varias semanas este suministro también se cortó y en estos momentos quien quiere agua para beber o para cocinar tiene que trasladarse hasta la cercana Calamocha, porque para colmo, la tienda que había en el pueblo cerró el año pasado.

La situación para los vecinos, la mayoría de edad avanzada, es «insostenible». Por eso, el PP ha presentado en las Cortes de Aragón una proposición no de ley para tratar de solucionar el problema. En ella, piden al Gobierno de Aragón que mejore el abastecimiento de agua.

«Bello necesita un remedio urgente y una solución definitiva para resolver el problema de agua de boca», asegura la diputada popular Carmen Pobo. Ella conoce la situación de primera mano, pues hasta hace unos meses era la presidenta de la Diputación Provincial de Teruel. Para Pobo «el agua corriente y la electricidad son recursos vitales e irrenunciables para cualquier persona», además de «esenciales para evitar que la despoblación se agrave en muchos pueblos de la provincia».

Desde la bancada popular defienden que «las administraciones públicas deben estar para resolver los problemas de los habitantes». Como ejemplo, el continuo suministro de agua potable que ha llevado a cabo la Diputación Provincial de Teruel y la puesta en marcha de una planta desnitrificadora en la localidad de la Comarca del Jiloca. Sin embargo, ninguna de ellas han sido soluciones definitivas y el problema de abastecimiento persiste en Bello.

Todos los pozos que se han realizado para extraer agua han tenido y tienen el mismo problema: la alta concentración de nitratos. Y es que el agua procede del mismo acuífero, un acuífero que no es apto para el consumo humano. Actualmente, el agua alcanza los 150 miligramos de nitratos por litro, cuando el máximo recomendado es de 50 miligramos.

«No podemos atender otros problemas si la gente no puede beber agua del grifo en condiciones», asegura Pobo. Por eso ha pedido al Ejecutivo de Lambán «su implicación para dar solución al problema de Bello». Como modelo a seguir, desde el PP ponen sobre la mesa las actuaciones del anterior Gobierno de Aragón en municipios de la provincia como Fórnoles, La Portellada y La Fresneda, «que disponen en la actualidad de una solución definitiva».

La solución pasa por...

En el caso de Bello, la solución pasa por tomar el agua de un pozo situado a cuatro kilómetros del municipio, que la Confederación Hidrográfica del Ebro cedió al propio Ayuntamiento. En este caso sí que se ha verificado que su agua es apta para su consumo, ya que el nivel de nitratos no supera los 15 miligramos por litro.

El Instituto Aragonés del Agua ha desarrollado ya una parte del proyecto, pero para su ejecución total es necesaria una importante inversión, que el Ayuntamiento no puede costear.

Se estima que es necesario medio millón de euros para garantizar el abastecimiento a la localidad. A través del Fondo de Inversiones de Teruel se han invertido en los primeros trabajos 60.000 euros. Este dinero solo ha permitido colocar una parte de la tubería, pero queda mucho trabajo por hacer y falta mucho dinero por llegar.

Para extraer el agua de este pozo se van a utilizar placas fotovoltaicas, al igual que ya se ha hecho en otras localidades de la provincia que tenían un problema similar. La energía es necesaria para bombear el agua y este sistema es mucho más económico que llevar hasta allí el tendido eléctrico.

Así que enterrar las tuberías que faltan desde el pozo hasta el municipio, colocar las placas solares y poner en marcha una depuradora para que el agua no sea turbia costará 440.000 euros. Desde el municipio piden que sea el Gobierno de Aragón quien corra con estos gastos al tratarse de un servicio de primera necesidad. El PP respalda su postura.