Las dudas planteadas por los auditores afectan a la recta final del gobierno de Luisa Fernanda Rudi y los primeros meses de la legislatura de Lambán
Las dudas planteadas por los auditores afectan a la recta final del gobierno de Luisa Fernanda Rudi y los primeros meses de la legislatura de Lambán - Fabián Simón
Autonomías

Los auditores detectan «significativas» anomalías en la contabilidad del Gobierno aragonés

Plantean dudas millonarias, hallan dinero sin contabilizar y abultadas contradicciones en facturas de medicamentos

ZaragozaActualizado:

Los auditores de la Cámara de Cuentas que han fiscalizado las cuentas del Gobierno aragonés de 2015 -el último ejercicio fiscalizado por este equipo- han detectado «significativos» descuadres en esa contabilidad oficial. Entre otras anomalias, han hallado dinero sin contabilizar y abultadas contradicciones en facturas por compra de medicamentos. Sin embargo, los auditores han sido capaces de determinar es a cuánto ascienden esos fondos. Las dudas planean sobre millones de euros, pero la cifra exacta no se ha podido calcular porque la Cámara de Cuentas no ha logrado que les faciliten la información necesaria para calcular la cifra.

Todo eso forma parte de las advertencias y salvedades que recoge el informe de la Cámara de Cuentas sobre la gestión económica del Gobierno aragonés en 2015, que fue el último año de gobierno el PP -Luisa Fernanda Rudi fue presidenta hasta junio- y el primero del socialista Javier Lambán, quien accedió a la presidencia en julio de aquel año.

Los problemas detectados en este particular son múltiples. Uno de los más gruesos, créditos concedidos desde la Administración autonómica y que no aparecen reflejados en la contabilidad oficial.

La cifra es considerable, pero los auditores han sido incapaces de conseguir que los responsables autonómicos acierten a darles la lista de esos créditos y el dinero que se concedió con ellos a ayuntamientos, empresas y particulares.

«No constan registrados en contabilidad como inversiones financieras, ni en el inventario de bienes y derechos como activos de la Comunidad autónoma, diversos préstamos concedidos por los departamentos de la Adminitración de la Comunidad autónoma y el Instituto Aragonés del Agua (IAA)», indica el informe de la Cámara de Cuentas. «Se trata principalmente -explican los auditores- de préstamos otorgados a algunas entidades locales aragonesas para la promoción y construcción de vivienda protegida y la financiación de infraestructuras industriales e hidráulicas, y a particulares para la adquisición de vivienda de protección oficial e inversiones agrarias».

Es decir, ese «vacío» contable afecta, entre otros organismos, al controvertido Instituto Aragonés del Agua, un ente que controló en todo momento el PAR -unas veces gobernando con el PSOE y otras con el PP- y cuya gestión estuvo bajo sospecha, entre otras cosas por las acusaciones de enchufismo que rodearon a este organismo. A principios del pasado mes de junio, el socialista Lambán decidió liquidar el IAA.

La Cámara de Cuentas ha detectado esos créditos oficiales concedidos por el Gobierno aragonés años atrás -y no anotados en su contabilidad- porque, pese a no estar registrados en las cuentas de la Comunidad autónoma, sí figuran ingresos por cuotas de amortización que han ido haciendo los que se beneficiaron de aquellos préstamos. «Pero no se ha podido detrminar, con la información proporcionada por la Comunidad autónoma, el importe de los préstamos otorgados pendiente de contabilizar», indican los auditores.

Dudas en la millonaria factura farmacéutia

Pero esta no es el único apartado en el que existen descuadres. El otro, y de grueso calibre, son los pagos realizados por la compra de medicamentos, que mueve más de 500 millones de euros al año. Los auditores, en este caso, han detectado un abultado descuadre en la contabilidad oficial, en concreto en el apartado relativo a compra de fármacos por los hospitales públicos aragoneses, cuya factura global asciende a 200 millones de euros anuales.

El Gobierno aragonés tiene dos sistemas informáticos que registran las compras de medicamentos y lo que se paga por ellos. Y el problema es que la información recogida en esos sistemas informáticos no encaja. Se trata de «diferencias significativas», advierten los auditores, aunque en su informe de fiscalización han preferido no detallar el importe de ese descuadre.

Varios millones más sin verificar

Al margen de esos dos «agujeros» millonarios detectados en la informacion contable del Gobierno aragonés, los auditores se han quejado de dificultades relevantes para acceder a datos con los que contrastar cantidades por otros conceptos y que afectan también a varios millones de euros. Por ejemplo, advierten que tres entidades financieras no les han contestado a las peticiones de información que les enviaron para conocer los saldos de varias cuentas bancarias del Servicio Aragonés de Salud, «por lo que no se ha podido obtener evidencia suficiente en el área de tesorería respecto de los saldos de estas tres entidades».

Asimismo, los auditores se quejan de que no han conseguido que se les facilitara la documentación necesaria para verificar 1,16 millones de euros que figuran en el apartado de acreedores del Departamento de Sanidad del Gobierno aragonés. La Cámara de Cuentas tampoco ha logrado que se le entregue la documentación relativa a la muestra de gastos menores del Departamento de Sanidad y del Sector sanitario Zaragoza II, lo que ha impedido la verificación de pagos por importe de más de millón y medio de euros.