El aragonés nació en el Pirineo y acompañó al origen del Reino de Aragón
El aragonés nació en el Pirineo y acompañó al origen del Reino de Aragón
Sociedad

El aragonés: la lengua romance que ya solo hablan el 1% de los aragoneses

El Gobierno regional calcula que apenas 12.000 personas hablan esta lengua «de manera más o menos cotidiana»

ZaragozaActualizado:

Derivada del latín, el aragonés es la única lengua propiamente aragonesa, que hunde sus raíces a los orígenes del Reino de Aragón pero que languidece, en acusado peligro de extinción, hablada ya únicamente por apenas el 1% de la población de esta Comunidad autónoma.

Así lo indican los últimos datos manejados por el Gobierno aragonés y recogidos en recientes publicaciones de la Dirección General de Política Lingüística de la Administración regional.

Según el Ejecutivo autónomo, la lengua aragonesa se conserva ya como habla cotidiana en un pequeño reducto del Pirineo, donde nació hace más de mil años. El aragonés solo pervive, «mermado y empobrecido, en el área aproximadamente delimitada por la línea Ansó-Santolaria-Fonz-Benás», indican desde el Gobierno regional.

«Se calcula que hoy en día hablan el aragonés, de una más o menos cotidiana y en estado relativamente puro, unos 10.000 ó 12.000 personas», indican desde la Dirección General de Política Lingüística. Es decir, apenas el 1% de la población de la Comunidad autónoma.

El aragonés no es una lengua unitaria sino que engloba varios dialectos: los de la zona oriental, próxima a Cataluña; los del Pirineo central; la modalidad propia del Pirineo aragonés más próximo a Navarra; y el que define como «aragonés somontanés», el más influido por la histórica castellanización del aragonés.

Caso aparte son quienes «lo conocen, lo emplean ocasionalmente o lo hablan muy castellanizado», que son otros 30.000 y 50.000 aragoneses. La cifra de la estimación es gruesa. No es capaz el Ejecutivo autónomo de detallar de forma más precisa cuántos son los que, sin hablar cotidianamente el aragonés, lo conocen o son capaces de usarlo ocasionalmente. «No existen estadísticas exactas y sería difícil lograrlas, dado el estado de descomposición en que actualmente se encuentra el aragonés en la mayoría de las zonas», indican las mismas fuentes.

Desde hace décadas, el aragonés está tipificado en la legislación autonómica como lengua propia de la Comunidad autónoma, como parte del patrimonio cultural que debe ser protegido. Sin embargo, la regresión ha seguido avanzando con el paso de los años.

Una de las medidas impulsadas en los últimos años para frenar la extinción del aragonés ha sido su introducción en las escuelas. En la actualidad se imparte aragonés a un millar de alumnos repartidos por una treintena de centros escolares del Alto Aragón, fundamentalmente de Infantil y Primaria.

En 2009 Aragón aprobó su primera Ley de Lenguas. Resultó controvertida y tuvo una vigencia fugaz. La polémica saltó al incluir el catalán -junto al aragonés- como «lengua propia de Aragón». Apenas tres años después, aquella ley aprobada por el Gobierno del socialista Marcelino Iglesias fue derogada por el Ejecutivo de Luisa Fernanda Rudi (PP). El actual Gobierno regional PSOE-Chunta anunció a mediados de 2015 la aprobación de una nueva Ley de Lenguas de Aragón -la tercera- para potenciar el aragonés y el catalán como «lenguas propias». Todavía no ha visto la luz este proyecto de ley.