Una niña, ante la pizarra durante una clase en catalán
Una niña, ante la pizarra durante una clase en catalán
Política

Aragón renueva su pacto con la Generalitat para promover el catalán en los colegios

El convenio, publicado ahora por el Gobierno aragonés, fue firmado hace siete meses con una vigencia de 4 años

Roberto Pérez
ZaragozaActualizado:

El Gobierno aragonés ha renovado su pacto con la Generalitat para promover la enseñanza del catalán en colegios e institutos públicos de las comarcas orientales que limitan con Cataluña. El nuevo convenio ha sido publicado oficialmente ahora por el Ejecutivo aragonés, pese a que fue firmado en Barcelona el pasado septiembre, según consta en la propia documentación.

El «protocolo de coordinación», suscrito para «el desarrollo de acciones coordinadas en materia de educación», ha sido difundido con carácter oficial siete meses después de que fuera rubricado en la capital catalana entre la consejera aragonesa de Educación, Mayte Pérez, y su homóloga de la Generalitat, Meritxell Ruiz.

En él se transcribe de forma prácticamente idéntica el convenio que estaba en vigor hasta entonces entre ambas administraciones autonómicas. El anterior databa del año 2013, de la etapa en la que estaba al frente del Gobierno aragonés la popular Luisa Fernanda Rudi, a quien sustituyó el socialista Javier Lambán tras las elecciones autonómicas de mayo de 2015.

Se trata de un convenio que remonta sus orígenes décadas atrás y que se ha ido renovando sistemáticamente por los sucesivos gabinetes que han estado al frente de los ejecutivos catalán y aragonés. El Gobierno aragonés ha dejado este acuerdo al margen de los rifirrafes institucionales que se arrastran con el Ejecutivo catalán desde hace años, como los litigios por el arte de Aragón que sigue retenido en Cataluña -en algunos casos pese a existir órdenes judiciales y sentencias firmes que ordenan su devolución-.

El acuerdo lingüístico que está en vigor ahora incluye escasas novedades respecto al que se rubricó en 2013. Una de ellas es el período de vigencia del acuerdo, que pasa a ser de cuatro años, prorrogable tácitamente por otros cuatro más. El anterior pacto tenía una vigencia de tres años, aunque también era prorrogable.

Entre otras acciones, en el «protocolo de coordinación» se apuesta por promover conjuntamente, entre los gobiernos aragonés y catalán, «proyectos educativos que valoren el patrimonio cultural y lingüístico de ambas comunidades desde la escuela primaria hasta la universidad», así como «promover la difusión, el intercambio y la producción de herramientas pedagóticas en catalán».

También se incluye el desarrollo de programas de intercambio de profesores y alumnos de ambas regiones, y facilitar traslados en comisiones de servicio de docentes de la enseñanza pública de las dos comunidades.

Fomentar la «solidaridad»

El acuerdo justifica esta colaboración entre el Gobierno aragonés y la Generalitat catalana por razones no solo educativas sino también laborales y de «solidaridad». Así, se indica que «la promoción y el estudio recíprocos de las lenguas y de las culturas contribuyen a la comprensión y a la solidaridad de las personas». Y se destaca igualmente en el documento que «los intercambios y la colaboración en el ámbito de las enseñanzas generales, tecnológicas y profesionales, permiten una mejor inserción de los jóvenes en un mundo laboral que exige cada vez más capacidad y más movilidad».

Uno de los apartados del acuerdo es establecer y mantener acuerdos de homologación de los estudios de catalán realizados en las enseñanzas regladas que se imparten en Aragón.

Este convenio de colaboración está pensado para los alumnos de centros educativos situados en el Aragón oriental, las comarcas que limitan con Cataluña y que el independentismo catalán considera como parte de su idea de pretendida «nación catalana». De hecho, define esta parte del territorio aragonés como la «Franja de Poniente» de Cataluña.

Lengua y política

Se trata de comarcas en las que se hablan modalidades propias de catalán, lo que el Gobierno aragonés define como «catalán de Aragón». La cuestión ha resultado política y socialmente espinosa en Aragón desde hace años, al enfrentar a quienes consideran que lo que se habla allí debe equipararse al catalán oficial, y quienes consideran que son modalidades lingüísticas propias y diferenciadas.

Esa controversia se ha ido trasladando a lo largo de los años al plano legislativo de las Cortes de Aragón. En estos momentos, el Ejecutivo autónomo está ultimando una nueva Ley regional de Lenguas, que deroge la que está en vigor, que fue aprobada por Rudi y que, a su vez, derogó la que aprobó años atrás el Ejecutivo autónomo en los años del socialista Marcelino Iglesias. La ley de Rudi suprimió cualquier referencia al catalán como lengua de Aragón y la sustitución por la denominación «lenguas aragonesas propias del Aragón oriental».

El actual Ejecutivo regional que preside el socialista Javier Lambán ha previsto poner en marcha este año un nuevo organismo público al respecto, la Academia de la Lengua de Aragón, para la regulación lingüística del catalán y del aragonés en esta región.