Rodrigo Lanza ya fue condenado en su día por dejar tetrapléjico a un policía local en Barcelona
Rodrigo Lanza ya fue condenado en su día por dejar tetrapléjico a un policía local en Barcelona
Tribunales

El antisistema del «crimen de la bandera» será juzgado por asesinato agravado

La juez instructora concluye que lo mató por odio ideológico: la víctima llevaba unos tirantes con la bandera de España

ZaragozaActualizado:

Rodrigo Lanza, el ultraizquierdista y antisistema que mató a un hombre en Zaragoza que vestía la bandera de España en unos tirantes, será juzgado por asesinato agravado. La juez que ha instruido el caso ha concluido que Lanza mató a Víctor Laínez (55 años) con alevosía y ensañamiento, tras atacarle a traición, sin posibilidad alguna de defensa y con una brutal violencia. Tras la mortal paliza, Lanza se marchó del lugar y dejó a Laínez agonizante. Falleció escasos días después en un hospital de Zaragoza.

La magistrada ha decidido que el caso sea juzgado por un jurado popular, y que Lanza se siente en el banquillo acusado de asesinato agravado, fruto de un delito de odio por motivos ideológicos. La juez, en sus conclusiones, no tiene duda de que el antisistema mató a Víctor Laínez porque consideraba que era un «facha», pese a que no se conocían.

Lanza, nieto de un militar alto cargo de la dictadura del general Pinochet, se instaló en la capital aragonesa tras salir de la cárcel barcelonesa en la que ya cumplió condena en su día por agredir y dejar tetrapléjico a un guardia urbano de Barcelona. Estrechamente vinculado a círculos antisistema, de ultraizquierda y de okupas, llegó precisamente a Zaragoza tras salir de la cárcel barcelonesa. En Zaragoza contó con el apoyo de colectivos vinculados al actual gobierno municipal de ZEC, coalición liderada por Podemos e IU, y participada también por los independentistas radicales de Puyalón.

El asesinato de Víctor Laínez se produjo en la madrugada del 8 de diciembre del año pasado. Lanza se cruzó con él en un bar de Zaragoza. Tras encararse verbalmente, le asestó un golpe por la espalda que dejó a Laínez inconsciente. Se desplomó a las puertas del bar y el antisistema aprovechó para patearle brutalmente. Le lesiones irreversibles, un traumatismo craneoencefálico que lo dejó en coma y que le condujo a la muerte pocos días después.

La juez instructora ha tumbado la estrategia exculpatoria de Lanza: tras ser detenido por el crimen, alegó defensa propia y dijo que había sido atacado con un arma blanca, pero ni apareció tal arma ni ha habido prueba alguna de que existiera; y también dijo que solo le dio un empujón a Laínez, versión que queda desmontada por las declaraciones de los testigos presenciales y por las lesiones mortales que presentaba el cuerpo de la víctima.