El alcalde Santisteve y el dirigente de Podemos Pablo Echenique, en una imagen de archivo
El alcalde Santisteve y el dirigente de Podemos Pablo Echenique, en una imagen de archivo - F. Simón
Política

El alcalde de Zaragoza lleva hasta el Supremo su particular batalla antimonárquica

Tras ser condenado dos veces por borrar el nombre del Pabellón Príncipe Felipe, recurre de nuevo con dinero público

ZaragozaActualizado:

El alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, de la franquicia local de Podemos, ha decidido llevar hasta el Tribunal Supremo su particular empeño por borrar el nombre del Pabellón Príncipe Felipe. El asunto se ha convertido en una batalla personal, pero costeada con fondos públicos del Ayuntamiento, lo que ha sido duramente criticado por la oposición municipal.

Santisteve se ha visto salpicado por una cadena de polémicas en los apenas tres años que lleva al frente del Consistorio zaragozano. La última, su sonada ausencia en plena emergencia por las inundaciones del Ebro: el alcalde optó por adelantar un viaje oficial que tenía previsto hacer a Chile y, así, encadenar más días y hacer turismo con su mujer e hija mientras el Ebro vivía su peor riada desde la ocurrida en 2015.

En el caso del Pabellón Príncipe Felipe, la controversia saltó en los primeros meses de gobierno de Santisteve, cabeza visible de la coalición ZEC formada en Zaragoza por Podemos e IU. El sentimiento antimonárquico de esta formación se plasmó en su unilateral decisión de eliminar el nombre que ha tenido este pabellón desde sus orígenes. Para sortear una suspensión cautelar como la que se decretó desde los juzgados, el gobierno de Santisteve se apresuró a encargar el borrado a una empresa. La tarea le costó al Ayuntamiento más de 7.000 euros.

El caso acabó en los tribunales. El PP denunció la maniobra del gobierno de ZEC por ilegal. Y en dos ocasiones le han dado la razón los jueces: aquel borrado fue ilegal, el gobierno municipal lo decidió sin estar capacitado para ello -la decisión debía ser del Pleno, que mayoritariamente defiende que el pabellón se siga llamando Príncipe Felipe-.

En septiembre de 2016 se dictó la sentencia en primera instancia que condenó al gobierno de Santisteve. En vez de plegarse a ella, optó por recurrir. Y de nuevo ha recibido el varapalo judicial, porque el Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) se pronunció en el mismo sentido el pasado mes de marzo.

Parecía que, con dos fallos en su contra, Santisteve -abogado de profesión- iba a plegarse y acatar las sentencias. De hecho, el PP le pidió que repintara el nombre que borró en los primeros días de octubre de 2016. El gobierno municipal no solo se ha negado a restaurar el nombre borrado, sino que ha ordenado a los servicios jurídicos municipales que recurran la sentencia y prueben suerte en el Tribunal Supremo.

El PP, cuyo grupo municipal denunció el caso ante la Justicia, considera que este recurso es fruto del sectarismo de Santisteve y su franquicia local de Podemos. Insisten en que ha quedado claro que no hay argumentos jurídicos que sostengan la pretensión del alcalde, y le reprocha que opte por empecinarse en el pleito a costa del bolsillo de todos los zaragozanos.

«Este recurso tiene poco que ver con argumentos jurídicos y mucho con la incapacidad de Santisteve de reconocer sus errores, tratando de perpetuar a cualquier precio sus decisiones autoritarias e ilegales», ha denunciado el edil zaragozano del PP Ángel Lorén. «Lo realmente grave -ha dicho- es que Santisteve recurre porque no lo tiene que pagar él de su bolsillo». Además, ha criticado a Santisteve por el «descrédito» que está acumulando la asesoría jurídica del Ayuntamiento de Zaragoza, un órgano que «nunca había estado al servicio de los intereses políticos del alcalde de turno, sino al servicio de los intereses de la ciudad».